En un nuevo aniversario de la desaparición de Julio López, diversas organizaciones sociales y de derechos humanos marcharon en el centro platense durante este domingo gris para pedir justicia por el albañil que no volvió a aparecer desde aquel 18 de septiembre de 2006 tras haber testificado contra el represor Miguel Etchecolatz en el juicio por delitos de lesa humanidad celebrado ese año.
Cánticos, banderas, carteles y panfletos se desplegaron sobre las calles platenses por la zona de Plaza Moreno cerca de las 15, frente al Palacio Municipal -el lugar en el que se realizó aquel juicio-, donde los presentes volvieron a preguntarse "¿dónde está Julio López?".
Bajo diferentes consignas como "Pasan los Gobiernos, continúa la impunidad" y "Juicio y castigo a los culpables", cientos de personas convocadas por la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada, renovaron el pedido de justicia.
Julio López desapareció de su domicilio en el barrio platense de Los Hornos el 18 de septiembre de 2006, cuando se esperaba que se dirigiera a la sede municipal para presenciar los alegatos del juicio que el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata seguía al comisario de la Policía bonaerense por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
El hombre había sido secuestrado en 1977 y estuvo detenido hasta mediados de 1979 en cinco centros clandestinos de detención. En los testimonios brindados en el marco del juicio, López había sido muy claro al identificar a Etchecolatz como el hombre que dirigía y ejecutaba las sesiones de tortura con picana en esa sede policial platense.

López, militante peronista, había identificado durante el juicio varios de los centros ilegales donde estuvo detenido, como la comisaría Quinta de La Plata y el Pozo de Arana, donde su profesión de albañil le permitió describir sus lugares de cautiverio, aún cuando algunos de ellos habían sido remodelados.
Aquella mañana del 18 de septiembre de 2006, sobrevivientes de la última dictadura esperaron por horas que el hombre se presentara a presenciar los alegatos, pero López nunca llegó y hasta hoy se ignora su paradero.