La vicepresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner aseguró que se dio cuenta de que Fernando Sabag Montiel había intentado dispararle con un arma en la cabeza al ver lo sucedido "por televisión". Así se desprende de la declaración testimonial que la jueza María Eugenia Capuchetti le tomó el día posterior a lo sucedido y que la magistrada citó en el fallo con el que procesó con prisión preventiva a los imputados Fernando André Sabag Montiel, quien gatilló un arma dos veces frente a la exmandataria; y Brenda Uliarte, pareja del joven y presunta instigadora del hecho.
"Cuando vine acá luego de salir del Senado la gente me estaba esperando a la salida de casa con cánticos, apoyo y libros para firmar", relató la funcionaria argentina durante la declaración que prestó frente a la jueza federal el pasado viernes 2 de septiembre. Esa declaración figura en la resolución que procesó con prisión preventiva a los dos acusados como "coautores" del delito "tentativa de homicidio calificado".
La vicepresidenta declaró como testigo durante casi 50 minutos en su departamento del barrio porteño de Recoleta, hacia el cual se trasladaron desde los tribunales federales de Comodoro Py 2002 la jueza y el fiscal Carlos Rívolo, encargados de la investigación.
"Cuando bajo, hago un trayecto y la gente se forma en un semicírculo sobre la calle Juncal. Yo comienzo a caminar, saludo a la gente y muchos de ellos traen libros para que se los firme. Cuando estaba dando la vuelta por la calle Juncal, veo que alguien revolea un libro", expresó la vicepresidenta, señaló que esa fue la primera vez que alguien tomó la determinación de tirarle un libro de esa manera y agregó: "Cuando pasa eso, me agacho a agarrarlo. Cuando me levanto, veo que se arma un tumulto de personas que agarran a una persona. Ahí recordé que el día anterior un repartidor había agredido a una persona de mi custodia y pensé que era un caso similar".

Sin haberse percatado todavía de lo sucedido, la exmandataria agregó que entonces terminó de firmar varios libros más y entró a su domicilio. "Cuando venía en el ascensor, mi secretario Diego Bermúdez estaba muy nervioso y me dijo que creía que había habido un arma porque había escuchado un clic. Cuando llegamos al domicilio, nos sentamos en el comedor diario, vimos las imágenes y constatamos lo que había ocurrido", continuó y agregó que recién entonces se empezó "a enterar lo que había pasado".
"Solo me di cuenta del hecho cuando lo vi por televisión", cerró CFK en el marco de su testimonio y cuando apenas había transcurrido una noche desde el intento de magnicidio que todavía conmociona al país y al mundo.