En lo que va del año la inflación acumulada supera el 56% y la interanual trepó hasta el 78,5%, por lo que una de las mejores formas de proteger los ahorros es realizando un plazo fijo. Esta es una posibilidad para todos los que cuentan con una caja de ahorro en un banco e incluso quienes no sean clientes.
Los plazos fijos ahora pagan, desde este viernes, un 75% al año. Actualmente, el sueldo mínimo se ubica en $51.200 y por ello con el último incremento de las tasas de interés una persona debería invertir en un plazo fijo el monto de $819.200 para obtener esa cantidad cada mes como interés.
No obstante, hay que tener en cuenta que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) eleva la tasa de interés de acuerdo a la inflación, por lo que a fin de año el monto necesario podría caer bastante teniendo en cuenta la frecuencia con la que lo hace.
Desde este viernes el nuevo piso garantizado de tasa nominal anual (TNA) será del 75% -antes era de 69,5%- para los depósitos a 30 días, lo que representa un rendimiento mensual del 6,25% y de 107% al año. Para el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado la tasa mínima garantizada será del 61%, lo que representa una tasa efectiva anual de 91%.
Según se detalló, esto quiere decir que si una persona hace un plazo fijo por 30 días de $100.000, al finalizar el plazo recibirá $106.250, sumando $6.250 como interés a los $100.000 que había depositado en un primer momento. Sin embargo, si decide al final de ese mes hacer un nuevo plazo fijo por 30 días con el dinero inicial más los $6.250 ganados, obtendrá al final del plazo $112.890, es decir los $106.250 depositados a principio de mes más un interés de $ 6.640.

En caso de no haber cambios en la tasa de interés durante el próximo año y si ante cada vencimiento la persona volviera a realizar el depósito inicial más los intereses obtenidos, en 12 meses obtendría $207.000. Se trataría así de los $100.000 depositados inicialmente más un interés de $107.000.
En Argentina no existe una restricción en lo que respecta a la cantidad de plazos fijos que una persona puede tener. Los mismos pueden crearse a partir de los $1.000 y no existe un monto máximo de la cantidad a la que se puede llegar o con la que se puede crear esta forma de ahorro.