La jueza María Eugenia Capuchetti ordenó este miércoles la detención de Nicolás Gabriel Carrizo, el jefe del grupo de "La banda de los copitos". La magistrada tomó la decisión después de analizar varias pruebas que forman parte del expediente judicial que investiga el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. El amigo de Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, es el cuarto arrestado en la causa.
Carrizo se encuentra en los tribunales de Comodoro Py, a disposición de la jueza que lleva adelante la investigación. Ya había declarado el lunes 5 de septiembre en condición de testigo, después de la detención de Uliarte. En aquella oportunidad, se presentó como el jefe del grupo porque era el dueño de la garrafa que alimentaba la máquina de hacer copos de azúcar.
Tras su declaración, las autoridades le retuvieron el celular. Esta tarde, las autoridades le pidieron que se acerque a los tribunales para retirarlo y le notificaron que estaba detenido.
Del análisis de la información, la jueza Capuchetti entiende que hay elementos concretos que lo vinculan con el intento de asesinato contra CFK y cambió su condición de testigo a imputado.

Cabe recordar que Carrizo fue quien puso en su estado de WhatsApp “¡Seguro el próximo sos vos, Alberto! ¡Tené cuidado!”, tan solo horas después del intento de asesinato a la CFK. Y agregó: “El Gobierno es vulnerable, y espero que les quede claro... Nosotros somos los que mantenemos estos parásitos ahí arriba, van a juzgar a una persona que le estaría haciendo un gran favor a toda la Nación Argentina”.

El líder de "La banda de los copitos” se mostró en un móvil de televisión para desligarse del ataque y remarcar que “no tenían nada que ver”. También estaban Miguel Ángel Castro Riglos, Sergio Orozco, Leonardo Volpintesta y Lucas Acevedo.

Por estas horas, la Policía de Seguridad Aeroportuaria continúa analizando cámaras y la geolocalización de los celulares entregados de forma voluntaria por Carrizo y por otros miembros de “La banda de los copitos”.
Los investigadores buscan saber si Carrizo también estuvo en las cercanías a la casa de la vicepresidenta los días previos al atentado, incluso, el 1 de septiembre, cuando Sabag Montiel gatillí una Bersa 32 en la cabeza de Cristian Kirchner.

En el transcurso de la jornada también se conocieron chats entre Brenda Uliarte y su amiga Agustina Díaz, quien también está detenida por estar bajo sospecha de planificar y participar del atentado. “Mandé a matar a Cristina, no salió porque se metió para adentro", dice uno de los mensaje Fuentes judiciales indicaron que los diálogos en ese tono comenzaron bastante tiempo antes de que Fernando Sabag Montiel fracasara en su intento de asesinar a la vicepresidenta de la Nación, el pasado 1 de septiembre. Tras este suceso que conmocionó al país, Díaz le escribió un mensaje a Uliarte para que borrara de su teléfono toda la información que pudiera vincularla con el ataque. "Tenés que deshacerte del celular. Y cambiar el número. Borrar tu cuenta, todo", le dijo.
Agustina Díaz es la tercera detenida en la causa que investiga el ataque contra Cristina Kirchner y este miércoles declaró durante más de dos horas y media delante de la jueza María Alejandra Capuchetti. En ese marco, aseguró que Uliarte en más de una oportunidad le manifestó su deseo de matar a la exmandataria argentina pero “no le creía”. “Brenda es fabuladora, fantasiosa, delirante y manipuladora”, le dijo a la magistrada.