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Tiene 38 años y ya le robaron 37 veces en La Plata: "¿Están esperando que me den un tiro?"

La mujer es dueña de un supermercado en 22 y 69 y viene sufriendo sin cesar los actos delictivos: este último jueves sufrió otro violento robo a mano armada.

El jueves pasado 0221.com.ar dio cuenta de un violento robo perpetrado por tres motochorros que a punta de pistola, amenazaron a la encargada y los clientes y se quedaron con la recaudación que había en la caja registradora. El hecho quedó registrado en las cámaras de seguridad del local ubicado en 22 y 69

En las imágenes se puede observar cómo la mujer estaba atendiendo a dos personas, cuando una moto con dos acompañantes frenó en la puerta del negocio. En ese momento, los sujetos ingresaron violentamente y mostraron cuáles eran sus intenciones.

Uno de los sospechosos pasó del otro lado del mostrador para reducir a la empleada y juntar el dinero que había en la caja registradora, mientras que su cómplice le apuntó con su arma a los clientes para evitar que escapen y den aviso a las autoridades. Con el botín en su poder, los delincuentes escaparon del lugar para no ser vistos por ningún vecino de la zona.

Ahora, dos días más tarde, se supo que lo que pudo parecer un robo más era en realidad el número 37 que le tocó sobrellevar a la dueña del supermercado, Marcela, de 38 años. En diálogo con TN la mujer dijo que este último robo "no fue muy distinto a los demás: siempre están armados y son agresivos". "Ayer entraron con el revolver en la puerta y gritando. El chico que estaba en la zona de fiambrería se tiró al piso del susto y le pegaron una patada", contó.

Y agregó: "Estaba yo en la caja. No hice nada. Me corrí para atrás y ni los quise mirar. No quiero hacer nada para no provocar nada. Me pedían dólares, me tiraron las cajas del mostrador para ver si había más plata. Yo me corrí y me quedé. La gente me dice: 'Gracias a dios no pasó nada'. Y si pasa. No pasa nada porque no me pegaron un tiro, ¿pero están esperando eso? ¿Están esperando que mis hijos salgan con una pancarta a gritar por mí?", lamentó la comerciante.

Marcela contó que estuvo presente en la mayoría de los 37 robos que sufrió el local desde que abrió, y que en algunos casos la situación fue extremadamente tensa. "Una vez vinieron con una picana a robarnos", relató. "Estamos en decadencia socialmente. La mayoría de los robos fueron estos últimos años. La última vez había sido en mayo, y después de eso, como hubo movida de los medios, me pusieron un policía que camina por la zona. Estábamos más tranquilos, pero ahora empezaron otra vez los robos".

"El negocio es mi lugar, es como si fuera mi hijo, lo tuve antes que mis hijos. Es un lugar lindo en el que la pasamos bien, nos divertimos y tratamos de tener la mejor onda, lo que pasa es que esto te saca las ganas de proyectar, de seguir. Nadie te da un apoyo", lamentó después de sufrir un nuevo hecho delictivo. En principio, al otro día del robo, volvió al supermercado a trabajar.

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