El crimen de Miguel Raúl Colque registrado en enero de 2010 en Plaza Moreno volverá a ser juzgado por el Tribunal Oral Criminal (TOC) III de La Plata. Se trata del mismo tribunal que en el primero de los debates condenó por "homicidio preterintencional" a uno de los acusados y el otro fue absuelto, recordaron fuentes judiciales consultadas por 0221.com.ar. Pero, en este caso, actuarán jueces que no intervinieron en el primero de los debates.
La figura de homicidio preterintencional se aplica casos en los que ocurrió un desborde de las intenciones del agresor, en las que primitivamente quiso ejercer daño, pero que desafortunadamente resultó matando a su víctima. El ejemplo típico es el caso de una persona que le pega a otra, ésta cae, se golpea la cabeza y muere a causa de ese segundo impacto Luis Miguel Giménez y Gonzalo José Valle fueron juzgados por la muerte del joven de 31 años, quien fue asesinado de una patada en la cabeza. La condena recayó sobre el primero. Fue sentenciado a 3 años de prisión, mientras que su amigo fue absuelto.
El 8 de agosto de 2011 el TOC III de La Plata dio a conocer el veredicto. “Entendemos que la víctima murió a causa de la patada que recibió en la cabeza”, precisó el tribunal integrado entonces por Florencia Butiérrez, Carmen Palacios Arias y Ernesto Domenech.
Los acusados sostuvieron durante la investigación –y luego lo ratificaron en el juicio oral– que agredieron a Colque porque éste les practicó sexo oral mientras estaban durmiendo sobre el portón de ingreso a la aseguradora Federación Patronal, en calle 11 entre 50 y 51, luego de una noche de rondas que incluyó marihuana y cervezas.
Giménez dijo que se despertó, vio a Colque cuando le estaba desabrochando los botones del cierre de su jeans, y que su amigo ya la tenía desabrochada. Lo persiguieron e insultaron hasta Plaza Moreno. En una de las zonas de juegos infantiles se produjo el ataque de puños y patadas que apagó la vida del joven empleado de comercio.
La familia Colque negó la homosexualidad de la víctima. Una pericia determinó que en el pene de Giménez había dos tipos de ADN masculino, uno del joven y otro que, se cree, es de Colque. Ese indicio fue determinante. Los jueces avalaron la coartada de los agresores.
La condena recayó sobre Giménez. Reconoció que le aplicó una patada en la cabeza a Colque en aquella mañana de furia del 10 de enero de 2010. Como agravantes los jueces valoraron que “el golpe mortal recibido” por la víctima fue “aplicado cuando había caído al piso por la agresión provocada por Valle y Giménez” ya que puso a Colque “en una situación de mayor indefensión”.
La fiscalía y el abogado de la familia Colque apelaron la resolución y Casación bonaerense ordenó realizar un nuevo juicio, acotando los hechos a una secuencia determinada y que sean juzgador por “homicidio simple”. Los defensores se encuentran ante un nuevo desafío, ya que no es la reedición del juicio anterior, sino un proceso nuevo, con menos pruebas y ceñido a una secuencia temporal de la materialidad ilícita del caso.
La defensa de Giménez estará nuevamente a cargo del abogado Marcelo Oregioni. El otro acusado será asistido por los letrados Julio Beley y Bruno Strassera. La acusación estará en manos de la fiscal Rosalía Sánchez y el tribunal será integrado por Santiago Paolini, Andrés Vitali y Claudio Bernard.