“Todavía me tiemblan las piernas, tengo una alegría total pero espero que no pase más”. El que habla es Fernando Olivetto, el inspector de la empresa Nueve de Julio que le practicó maniobras de RCP (Reanimación Cardio Pulmonar) a un chico que se descompuso en un colectivo de la línea Oeste.
Todo ocurrió arriba de la unidad, cuando la mamá del pequeño comenzó a pedir ayuda a los gritos porque su hijo se había descompuesto. “Mi nene no respira, tiene los ojos en blanco", manifestó. “El chófer mueve el coche, cuando salimos para el lado del centro empezó a gritar. Nos damos vuelta y vimos que el chico no reaccionaba, no tenía pulso y no respiraba. No respondía nada. Con los pasajeros lo acostamos al piso y me salió hacerle las maniobras al instante”, le dijo Olivetto a 0221.com.ar.
En ese momento, Fernando no dudó y actuó para reanimar al chico. “La mamá le soplaba en la boca pero le dije que no se lo haga más porque nos enseñaron que ya no es necesario hacerlo. Estuvo unos cinco minutos hasta que abrió los ojitos y me empezó a contestar. Por suerte reaccionó”, relató.
Mientras Olivetto asistía al pequeño, una pasajera llamó a una ambulancia del SAME por lo que ese tiempo fue fundamental para su vida. “No fue una convulsión, en esos casos no se puede hacer nada y hay que dejar la persona reaccione sola. Solo tratar de que no se golpee con nada. El nene estaba blanco, no respiraba, no tenía pulso, nada. No sé qué fue lo que tuvo. Todavía no pude hablar con la mamá del nene”, comentó en diálogo con este portal.
Y destacó: “Uno nunca sabe cómo va a reaccionar en este tipo de situaciones. Reaccioné y me acordé de todo lo que me enseñaron acá en la empresa. Gracias a Dios lo pude hacer. Una chica que también lo había hecho me dijo que me dejó porque lo tiene hecho pero no sabía cómo reaccionar, es algo que pasa. Dios me iluminó y lo pude hacer”.

Al ser consultado por los cursos que recibió, Olivetto explicó que “siempre nos preparan y se preocupan mucho para que hagamos este tipo de cursos. Tenemos cuatro camionetas que recorren todo y estamos preparados para estas cosas. Gracias a Dios, lo tengo hecho y salió todo bien. Sinceramente esperaba no usarlo nunca porque uno no quiere que pasen estas cosas pero bueno, sucedió y gracias a Dios lo pude utilizar. Salió todo bien”, sostuvo.

Por último, manifestó que siente “una alegría total” y llamó al resto de la ciudadanía a tener hecho el curso de RPC porque salva vidas. “Tenemos certificado, no es que lo hacemos de corajudo. Estoy agradecido que me dieron la oportunidad de aprender esto y haber ayudado a alguien”, concluyó.
Aunque no identificaron a la familia, más tarde llegó a la empresa la noticia de que el chico se había recuperado perfectamente. "Lamentamos lo que tuvo que pasar el nene pero nos provoca mucha satisfacción que tenemos un equipo preparado que pudo responder ante la emergencia", indicaron desde la compañía.