La causa por un fatal accidente en la localidad de Tolosa ocurrido en mayo de 2019 finalizó con una condena de tres años de prisión en suspenso que recayó sobre Aida Daiana Heredia quien aceptó su responsabilidad en el choque en el que perdió la vida el motociclista Emanuel Carllinni. Un video y tres pericias accidentológicas ubicaron a la acusada en una situación complicada.
Para llegar a esta condena la familia de la víctima padeció la suspensión de juicio oral en cinco oportunidades. El debate comenzó y finalizó este miércoles 29 de junio en el Juzgado Correccional 5 de La Plata. La acusada no estuvo presente en la audiencia que siguió de manera remota. Su defensa estuvo a cargo del abogado Marcelo Peña.
El 24 de mayo de 2019 el joven de 24 años salió de su trabajo rumbo a su departamento. Como al otro día era feriado tenían planeado viajar a ver a su familia en la localidad de Lobos. Pero al llegar con su moto a la esquina de 19 y 527 fue embestido por un Peugeot 307 dominio HYD 526, que era conducido por la mujer, quien no poseía carnet habilitante. El vehículo no era de su propiedad e iba con una menor de 3 años sentada en el asiento del acompañante sin cinturón de seguridad.
Tras este hecho, Silvia Cirone, madre del joven, mediatizó y viralizó el caso. Ante cada demora judicial lo hacía saber a la sociedad mediante redes sociales y medios de comunicación. Golpeada por la tragedia se sumó a la ONG Madres del Dolor que asiste a personas que perdieron familiares en accidentes de tránsito.
“Mi hijo Emanuel salía de su trabajo y conducía su moto por Avenida 19 y, al salir del semáforo una cuadra después en 19 y 527, ella cruzó sin mirar distraída, porque hablaba con su hija”, señaló.
Al recordar a Emanuel, Cirone mencionó que “fue un niño prodigio, con un coeficiente intelectual altísimo por lo que acumulo cientos de medallas. Como persona era un ángel puro, con un alma transparente, amado y respetado por todos los que lo conocían. Hizo dos tecnicaturas en nivel terciario para poder ir a La Plata con salida laboral y poder seguir estudiando. Consiguió un muy buen trabajo y continúo con sus estudios. Hablaba tres idiomas y era profesor de artes marciales. No tenía descanso su día estaba completo con tanta actividades”.
También señaló que mientras su hijo agonizaba “le robaron el celular, la tablet y una campera”.