Una escena sorprendente fue la que se encontraron los policías y el personal médico que acudió de urgencia a un geriátrico en el que una jubilada de 97 años fue hallada sin vida. Al llegar, confirmaron el descenso de la mujer y además advirtieron que el geriátrico no estaba habilitado para funcionar, ya que había sido clausurado. La comprobación de ese delito cambió el rumbo de la investigación.
Según detallaron miembros de la fuerza, todo sucedió en la localidad bonaerense de Junín y en el sitio vivían otros doce abuelos y jubilados en pésimas condiciones, muy lejos del mínimo previsto para el funcionamiento de este tipo de establecimientos.
Los propietarios del lugar se negaron a declarar, pero se abrió contra ellos una causa con la carátula de "abandono de persona seguida de muerte", poniendo la mira en lo ocurrido con la víctima y las responsabilidades de los propietarios del espacio, sumado a su decisión mantener abierto a pesar de la clausura.