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La Vela Puerca: "Estamos con tremendas ganas de ir a La Plata"

Antes del show en el estadio Atenas, Rafael Di Bello charló con 0221.com.ar sobre “Discopático” y el regreso de La Vela a La Plata.

La Vela Puerca, una de las bandas de rock más populares y convocantes de Sudamérica, se prepara para desembarcar en La Plata el viernes 24 de junio en el micro Estadio Atenas.

Luego de su exitosa gira Ibérica, la banda se retiró a descansar una semana en su tierra natal. Desde Uruguay, Rafael Di Bello, guitarra de La Vela, habló con 0221.com.ar antes de cruzar a Argentina y comenzar con la gira para presentar las canciones de su nuevo disco, “Discopático”.

“El show viene súper renovado porque la mayoría de los temas son del disco nuevo. Estamos con tremendas ganas de ir a La Plata. La última vez que fuimos al Atenas fue en el 2018”, dijo Rafael a días de arrancar el primer tramo de la gira, que los llevará a Bahía Blanca, seguirá en Mar del Plata, Necochea, Olavarría, y antes de cerrar en Tandil pasará por La Plata.  

Además, adelantó que el show en Atenas incluirá los clásicos e incluso tocarán canciones viejas que sonarán por primera vez en vivo: "El año y medio de encierro de pandemia, no sé cómo, aprovechamos e hicimos algunos streamings y ahí empezamos a desempolvar temas que no tocábamos nunca en vivo".

A Discopático lo integran 13 canciones y es el octavo disco de la banda. "Siguen siendo el cancionero típico de la Vela, quizás con reminiscencias de los primero discos, melodías quizás más simples y más bailables; eso igual lo tiene que decir la gente no?", dijo el músico sobre el nuevo material que se grabó entre septiembre y octubre del 2021 en Montevideo. Y agregó: "Es un disco bailable, tiene mucho secciones de caños, de vientos con riff y creo que tiene estribillos potentes también bien característicos de La Vela”, describió. 

-¿Qué significa Discopático?

-Discopático tiene que ver con la idea de la banda de registrar la adicción a los discos de música. En un principio se había puesto el nombre discopatía, lo que pasa que es una enfermedad y no quedaba muy bien. Pero no queríamos salir de esa idea. Y se llegó a este discopático que en definitiva lo que quiere decir eso esa enfermedad esa adicción por los discos. Es otra forma de decir "melómano".

-¿Cómo deciden el repertorio de los shows?

-Vamos probando cómo van funcionando las canciones y a ver dónde las encajamos. Obviamente convivís con el resto de tus canciones de tu repertorio también. Qué canciones de nuestra vieja época encajan con estas no... cuáles no. Cómo les llega a la gente. Siempre los temas nuevos cuestan. Depende de dónde los ponés en el show, si los dejás en el medio, al principio, al final.

-¿Deben conocer muy bien a su público?

-Después de tantos años conocemos el público por ciudades de cómo reacciona a grandes rasgos. Obvio que en La Plata se prende fuego y obviamente que el público argentino se prende fuego también. Pero a su vez es bastante crítico y uno tiene que medir.

-Se describen con un espíritu mutante y feroz.... ¿cómo hacen para mantenerlo después de 27 años de carrera?

-El espíritu lo mantenemos por el hecho de que todavía nos gusta hacer música, nos gusta juntarnos a crear y es una dinámica que tenemos hace más de 25 años y la verdad que, obviamente con sus altibajos, pero siempre en definitiva, es lo que sabemos hacer, es lo que disfrutamos. Recuerdo cuando en octubre y noviembre del año pasado dijimos "bueno.... podemos viajar a Argentina, ahora podemos salir a tocar"... Fue una emoción tan grande, volver a estar de gira, volver a estar en un ómnibus, volver a estar arriba de un escenario, volver a compartir con la gente las canciones, es una energía que es inexplicable, la tenés que vivir. No te diría que es como el agua, pero sí es nuestra nafta, lo re extrañamos. Mientras haya canciones y ganas de juntarse a jugar a la música vamos a seguir para adelante.

-¿Cómo es el proceso de composición de las canciones?

-El gran compositor es Sebastián, es el enano, que trae melodía o algún riff y en base a eso se construyen las canciones, los arreglos. Muchas veces el Cebolla pone letras en algunas canciones, se arman los riff de caños, las estructuras y en sí participamos todos. Es bastante participativo por lo cual se transforma muchas veces en algo muy caótico y demasiado democrático. Entonces no llegamos nunca a buen puerto. Pero tratamos de participar todos... aportando si tenés para aportar, y si no tenés para aportar lo mejor que podés hacer es quedarte callado.

-¿Cómo fue la historia de tu ingreso a la banda?

-Mi caso es porque en aquella época Nicolás, el bajista, era novio de mi hermana mayor. Entonces se ve que para ganarse a la familia, me dice si no quería tocar con ellos y fue tal cual. Yo tenía 15 años. Soy el más chico de todos.

-¿Cómo eran en esos tiempos?

-Éramos una banda de garage, nos juntábamos en el garaje de Santiago y así empezó, como toda aventura a hacer un poco de ruido. Una cosa llevo a la otra y terminamos donde terminamos. En el camino se empezó a sumar más gente. Quién dice que se sume más gente todavía.

-¿Cuál fue momento en que se dieron cuenta que la banda iba a ser su vida?

-Yo creo que un gran mojón fue el primer disco, El DesKarado. Por el hecho que sabíamos que en algún lado nos iba a poner ese disco: en el olvido o en un camino. Y fue tal cual. Por el año 98, 99 que sale El Deskarado fue un momento súper productivo, de hacer canciones, de tocar mucho en Uruguay sobre todo y en eso aparece Gustavo Santaolalla. Fue como esa cuerda que te tiran para subir un poco más. El primer disco nos cambió la cabeza. En Montevideo fue increíble porque empezamos a hacer shows más multitudinarios a agotar entradas, a repetir shows en lugares. Con bandas de rock en Uruguay no pasaba. No sucedía. Fue como que empezaste a patear el tablero en aquella época. Después vino "De bichos y flores", que terminó de posicionarnos de alguna manera.

En Discopático tienen importantes colaboraciones, entre ellas a Diego Arquero, rapero de Uruguay. ¿Cómo se llevan con otros géneros musicales?

-Nosotros siempre tuvimos esa idea de integrar y no separar o no generar una barrera. Nosotros hacemos música, ellos también, en todos los estilos y si cuadra congeniar o invitar algún amigo para participar está buenísimo. No importa el género y bueno un poco esa era la idea. Siempre tratamos de conectarnos con gente sensible, con artistas que están más o menos en tu sintonía. Nos pasó con Raly Barrionuevo... un divino, un crack. Conocer a ese tipo de personas compartir y poder intercambiar música y sentimientos es alucinante. Al momento de crear y producir un disco es fundamental este tipo de espíritus y seres que te transmiten buena energía.

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