Desde Chaco, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró este viernes que lo que está sucediendo en el Poder Ejecutivo "no es una pelea" sino "un debate de ideas" y que el eje central de las diferencias con el presidente Alberto Fernández tienen que ver con la distribución del crecimiento en el país.
"Es obvio que la vice es parte del Ejecutivo. Frente a eso, los medios de comunicación lo presentan como una pelea. Me gusta mucho la etimología de las palabras porque cada palabra tiene un simbolismo. Pelea: gente que se agrede físicamente o practica deporte bajo ese término. ¿Qué es pelea? Se están pegando, golpeando o hay posibilidad de que haya algo bueno en una pelea. Yo no le pegue a nadie y nadie me pegó. Lo que está pasando en el Poder Ejecutivo pelea no es", aclaró.
Y siguió: "¿Qué otra cosa podemos estar haciendo? Vamos por debate: me faltan los anteojos y estoy para un programa. Pelea es nombre femenino, debate es masculino. No creo en las casualidades y menos con cierta gente y cierta prensa. ¿Qué dice el debate? Discusión en el que dos o más personas opinan sobre uno y más temas donde cada uno expresa su idea y defiende sus intereses. Debate político. Bingo. Es esto".
La ex presidenta también aclaró que toma las decisiones con "las neuronas" y no con "las hormonas". "Cuando dicen que está enojada, no habla, no hace esto, es mala… La verdad es que tengo muchos defectos, pero nunca decido las cosas a través de mis hormonas, sino a través de mis neuronas. Muchos dirigentes de todos los colores y partidos dicen que las mujeres somos histéricas y hormonales, ellos son los que se pelean para ver quién se sienta adelante o atrás. No, yo siempre he decidido de esa manera”, sentenció.
Más tarde, CFK se refirió puntualmente al Presidente, rememoró cómo fue que lo eligió para integrar junto a ella la fórmula en 2019 y sostuvo que fue una decisión inteligente. “En unos días más, el día del Censo se cumplen tres años de aquel video en el cual le comuniqué a todos la decisión que había adoptado. Si fuera una disputa de poder, no sé, hubiera elegido al presidente del Frente Renovador (Sergio Massa), que venía de un partido político y de haber sido candidato a presidente, con legisladores, gobernadores… Elegí a una persona que hoy es Presidente que no representaba a ninguna fuerza política que conformaba el frente, pero que además me había criticado duramente desde el año 2008. ¿Alguien piensa que puedo decidir las cosas por enojo o poder?", cuestionó.
Reconoció, no obstante, que fue una medida "generosa" que el jefe de Estado eligiera su gabinete económico. "Además, esa decisión política, a la que no considero como dicen algunos compañeros erróneamente “generosa”, fue un acto inteligente. Sí fue una acción generosa, creo, que quien resultó electo presidente con el voto de la ciudadanía pudiera elegir quién era su gabinete económico", agregó.
La ex presidenta también volvió a criticar al ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, aunque sin mencionarlo. "Hoy hay una insatisfacción democrática grande, la plata no alcanza, no llega a fin de mes y se produce un fenómeno que no habíamos conocido que es el de los trabajadores en relación de dependencia pobres. Esto nunca había pasado. La pobreza siempre la ubicabamos por fuera del trabajo formal, en los sectores precarizados. ¿Por qué es esto? Producto de dos políticas: la concentración de los ingresos, distintos métodos de apropiaciones de rentabilidades y una política de salarios bajos", señaló.
Y agregó: "Hay un modelo en Latinoamérica exportador de producción con bajos salarios. Todos sabemos qué hay economías de esta naturaleza. Si uno tiene y ha decidido ser un modelo de producción y exportación con bajos salarios, tenemos que tener dólares en el Banco Central. Si soy de exportación y producción, y además tengo bajos salarios y me faltan dólares, hay que revisar algunas cosas porque alguien o algunos están fallando".
En otro tramo de su ponencia, cuestionó a la oposición por impulsar un proyecto para el uso de una boleta única de papel en las votaciones, al considerar que "la sociedad" tiene problemas más importantes, como que "no tiene laburo y no le alcanza la guita".
Ya en el final también apuntó contra la Corte Suprema por lo ocurrido con el Consejo de la Magistratura. Sostuvo que "nunca se vio algo igual" a una Corte que declara "inconstitucional" una ley después de 16 años de vigencia, en relación al fallo que derogó la conformación del Consejo de la Magistratura, y afirmó que "al poder le conviene" un máximo tribunal con pocos integrantes para "apretarlos con las tapas de los diarios".