Sobradas son las muestras de que el fanatismo en el fútbol no tiene límites. Un ejemplo de eso es lo que hizo un médico de la localidad de Tandil, quien puso a Estudiantes por sobre su profesión y cerró su consultorio para viajar a La Plata con el objetivo de alentar al conjunto de Ricardo "Ruso" Zielinski enfrentando a Nacional.



