Vecinos del barrio El Mondongo convocaron a una nueva asamblea vecinal para discutir la relocalización de la Zona Roja. En ese sentido, este sábado realizaran otra reunión barrial para debatir sobre la reubicación del área delimitada para ejercer la prostitución.
Los frentistas abordarán el nuevo Código de Convivencia que entró en vigencia días atrás y abrió la puerta al reconocimiento de la oferta sexual en la calle, aunque supeditándola a una localización específica que deberá ser determinada en una mesa de trabajo. Además, los vecinos dialogarán sobre otras problemáticas que golpean al barrio, como los robos, la limpieza y la implementación de medidas de seguridad.
En ese sentido, discutirán sobre la colocación de cámaras y exigirán una reunión con las autoridades. Vale destacar que, la ordenanza en cuestión fue publicada en el Boletín Oficial y debían pasar 180 días para su entrada en vigencia, plazo que se venció el pasado 16 de mayo. Desde entonces, la Municipalidad de La Plata aceleró la constitución de esa instancia de negociación que debiera terminar en la determinación del lugar al cual el trabajo sexual se trasladaría desde la zona aledaña a Plaza Matheu (1 y 66), lugar que concentra a la mayor cantidad de trabajadoras.
Las conversaciones -de todos modos- no parecen sencillas y por el momento no parece vislumbrarse un acuerdo. Los vecinos del barrio reclaman que las decisiones no se demoren y apuntan, sobre todo, contra lo que denominan es el "narcomenudeo" del cual -según esa mirada- participarían muchas trabajadoras. Desde las organizaciones que las nuclean, repudian esa vinculación con la venta de drogas y piden ser escuchadas. Mientras que las autoridades municipales y provinciales también ofrecen puntos de vistas con matices; el Municipio tiene como objetivo avanzar con una decisión concreta respecto a la relocalización y el Ministerio de Seguridad reclama que la discusión sea amplia y se sume a actores vinculados con las políticas sociales y de salud.

Lo concreto es que la ordenanza que incluye el Código de Convivencia que impulsó el intendente Garro incluye fuertes multas a diversas conductas callejeras "como la oferta de sexo en lugares no permitidos". Eso implica decir que habrá espacios en los que esté autorizada. La ordenanza agrega explícitamente que "el Departamento Ejecutivo reglamentará los lugares y condiciones donde se permitirá el ejercicio de la actividad".