Más de 518 millones de personas se enfermaron de coronavirus en todo el mundo desde que se detectó el COVID-19. Sin embargo, existe un grupo que logró mantenerse invicto pese a la aparición de nuevas cepas más contagiosas como Ómicron. ¿A qué se debe? La ciencia encontró algunas respuestas para explicar por qué ocurre ese fenómeno, que van desde la presencia de anticuerpos preexistentes hasta factores genéticos de base.
La primera explicación posible la acercó una investigación publicada por el Imperial College London que determinó que las personas con niveles más altos de células T (un tipo de célula en el sistema inmunitario) tienen menos probabilidades de infectarse con el SARS-CoV-2.
“Descubrimos que los altos niveles de células T preexistentes, creadas por el cuerpo cuando se infecta con otros coronavirus humanos como el resfriado común, pueden proteger contra la infección por el nuevo coronavirus”, explicó la doctora Rhia Kundu, primera autora del estudio.
Sin embargo, la científica también advirtió que, “si bien este es un descubrimiento importante, es sólo una forma de protección, y nadie debería confiar solo en esto. En cambio, la mejor manera de protegerse contra el COVID-19 es estar completamente vacunado, incluidas las dosis de refuerzo”.

La segunda respuesta tiene que ver con ciertas características genéticas e inmunológicas particulares que hacen que algunos individuos sean naturalmente más resistentes al coronavirus. El inmunólogo Stuart Tangye del Instituto Garvan de Investigación Médica aseguró que “habrá personas que serán menos susceptibles a la infección viral porque tienen diferencias en sus genes, como genes que son importantes para la entrada viral en las células”, al tiempo que comparó lo que ocurre con otras enfermedades infecciosas: “Con el VIH, por ejemplo, hay un número muy, muy pequeño de personas que son genéticamente resistentes a la infección. Eso se debe a que tienen mutaciones genéticas naturales en un determinado gen, por lo que el virus no puede infectar físicamente sus células T”.
Aunque no está claro por qué algunas personas pueden ser inmunes al coronavirus, la profesora de epidemiología en la Escuela de Educación Pública de la Universidad de Brown Jennifer Nuzzo, tiene una tercera hipótesis que sostiene que algunas personas tienen menos receptores en la nariz, la garganta y los pulmones a los que se une el virus. Otras posibles explicaciones podrían ser la exposición previa a un virus relacionado o simplemente haber nacido con un sistema inmunitario más adecuado para combatir el SARS-CoV-2.