La Aprevide volvió a quedar en el centro de un nuevo escándalo en el fútbol argentino, esta vez por la sorpresiva decisión de disputar el partido de 36avos de Final entre Gimnasia y Liniers sin público, lo que terminó por derivar en una suspensión de común acuerdo entre las partes y la postergación del partido, para el que este martes iban a comenzar a venderse entradas en el estadio Juan Carmelo Zerillo.
El derrotero comenzó cerca de las 9 del último lunes cuando, a menos de 24 horas de que comience la venta de entradas en el Bosque, el organismo le informó a la dirigencia tripera que el partido debía disputarse a puertas cerradas por una decisión vinculada a la "seguridad". "El encuentro entre Gimnasia y Liniers por los 32avos de final de la Copa Argentina se jugará sin público. La organización de la Copa Argentina le notificó a nuestra Institución hace instantes de esta resolución tomada por la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (A.Pre.Vi.De.)", informó el club mens sana a través de un comunicado oficial.
La decisión causó un fuerte enojo de los fanáticos y en el organismo intentaron salir a dar respuestas a los reclamos. "En horarios similares juegan River, Lanús e Independiente y no queremos propiciar que se crucen las hinchadas", sostuvo el titular de la Aprevide, Gustavo Gómez, en diálogo con el sitio El Destape. Y justificó el repentino cambio asegurando que desde la organización se le pide a la Copa Argentina que no anuncie los encuentros ni venda entradas hasta tanto ellos no hayan dado el visto bueno final.
Pese a la decisión oficial, los fanáticos se congregaron en las boleterías del Estadio Juan Carmelo Zerillo para poder sacar su entrada, mientras aguardaban por una resolución definitiva de las autoridades. En las redes sociales circularon, incluso, imágenes de fanáticos esperando la apertura de la venta de tickets para conseguir el suyo.
SUSPENSIÓN Y REPROGRAMACIÓN
Los idas y vueltas terminaron por causar un fuerte disgusto tanto en Gimnasia como en Liniers, quienes insistieron en varias oportunidades por la realización del encuentro y se encontraron con una decisión "indeclinable" por parte de la Aprevide. "Lo mejor que puede hacer Copa Argentina es cambiar de día el partido. Esa idea está latente dependiendo como lo planteen los clubes", sostuvo sin embargo Gómez para finalmente destrabar el conflicto. El organismo, la Copa Argentina y ambos clubes acordaron la reprogramación del encuentro.
Ahora resta definir la fecha y, hasta el momento, parece que tampoco será una tarea sencilla. Ambas instituciones "en conjunto con la organización de Copa Argentina, proponen postergar el partido de ambas instituciones privilegiando el espíritu del torneo y su disputa con ambas parcialidades", indicaron en Gimnasia y agregaron que ahora están "a la espera de encontrar nueva fecha y escenario conveniente".