Una martillera de La Plata fue encontrada en primera instancia culpable del delito de estafa y recibió una condena de un año y ocho meses de prisión en suspenso por vender irregularmente un lote en Parque Sicardi que tenía dueño. La sentencia recayó sobre Marta Cardulli y fue dictada por el Juzgado Correccional 1 de La Plata.
En su alegato la fiscal de juicio Victoria Huergo, en base a prueba documental (recibos y certificaciones de firmas) sostuvo que se logró probar que la operación inmobiliaria existió, pero sostuvo que se trató de una estafa y pidió que se la condene por ese delito, pese que llego a juicio acusada de estelionato (acto de ceder, vender o empeñar una cosa ya cedida, vendida o empeñada, como ocultación dolosa del acto jurídico anterior).
La fiscal señaló que la víctima sacó un préstamo bancario para pagar el lote, unos 85 mil pesos, que al momento de la operación equivalían a unos 9 mil dólares.
La acusada sostuvo que no pudo devolver el dinero por problemas económicos. Sobre este punto la fiscal resaltó que después del hecho la acusada se fue en avión a Cancún.
Como agravantes de la pena Huergo señaló que se valore la extensión del daño causado y su prolongación en el tiempo ya que la víctima tuvo que sacar varios préstamos para solucionar el problema y el daño emocional ocasionado. También requirió que no se computen como atenuantes de la pena la carencia de antecedentes penales de Cardulli, ya que en caso de haberlos tenidos no podría haber ejercido la profesión de martillera y el delito no se hubiese consumado. Todo esto fue aceptado por el juez Patricio Marcelo Gandulfo.

Durante el juicio la víctima en su rol de particular damnificada fue asistida por el abogado Gastón Nicocia.
En la sentencia el juez le impuso reglas de conducta a la profesional para que purgue su condena en libertad. Deberá, por el plazo de dos años fijar residencia y someterse al cuidado del Patronato de Liberados de manera trimestral. En otro pasaje del dictamen judicial se le impuso el pago de las costas del proceso.
EL CASO
Según se desprende de la investigación penal preparatoria la acusada "instrumentó una cesión de derechos posesorios apócrifa por la cual la denunciante Silvina Alicia Sberna recibió de José Abel De Maio, los derechos posesorios sobre un lote de terreno ubicado en calle 10 entre 668 y 669" de la localidad de Parque Sicardi al sur del Gran La Plata.
Después de formalizada la cesión, la denunciante fue hasta el lugar, pero encontró un cartel con la leyenda "Propiedad Privada" y un número de abonado telefónico. La denunciante se comunicó al número telefónico y una voz la dejó helada. Del otro lado de la línea le informaron que el terreno tenía dueño con la documentación que respaldaba sus dichos y que si se acercaba a la propiedad la iban a matar.

En otro pasaje de la causa se detalla: "Por demás demostrativo de la ilicitud del acto realizado por la imputada resulta el hecho de que el propio cedente, De Maio José, en declaraciones testimoniales prestadas en sede policial y en la fiscalía, manifestó no haber realizado dicha cesión de derechos posesorios, a la vez que agregó que no fue, ni es titular, ni poseedor de terreno alguno". Al parecer el engaño fue consumado. Los datos aportados por la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA), fueron claves para el avance de la investigación.