La titular de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), Malena Galmarini, afirmó este jueves que la actualización tarifaria del 32% propuesta por la empresa para este año es "simbólica", particularmente en función de la diferencia que existe con los ajustes concedidos a las empresas de energía. "Pareciera que el valor de la energía es mucho más que el valor del agua", señaló la funcionaria durante su exposición en la Audiencia Pública que debate la suba en la tarifa de AySA.
En ese marco, ABSA ya adelantó que la Provincia no tiene previsto aumentar las tarifas. Según pudo saber 0221.com.ar, en un principio estaba la posibilidad de llamar a audiencias públicas a la empresa encargada del suministro en La Plata, Berisso y Ensenada, pero el organismo controlador no lo hizo y es por eso que se prevé que no haya incrementos en este 2022.
Esta decisión se encuadra con la decisión del gobernador Axel Kicillof de no aumentar tarifas de servicios públicos en la provincia Buenos Aires. "Pese a que no hay aumentos, los costos operativos subieron (por la suba de precios y del dólar en los insumos) y se han otorgado aumentos de acuerdo al sector", señalaron voceros de Casa de Gobierno.
Cabe señalar que la boleta de ABSA está congelada hace tres años. El último incremento fue del 38% en 2019, en el último año de la gestión de María Eugenia Vidal.
Por su parte, Galmarini dejó en claro que "el 32% no alcanza", ya que solo implica una "reducción de la velocidad entre lo que necesitamos para cubrir la operación y los recursos que ingresan por recaudación". Y explicó que, en el caso de aprobarse este ajuste, "iremos luego por una segmentación similar a los esquemas de las tarifas energéticas".
Galmarini realizó esta afirmación durante la Audiencia Pública convocada para el ajuste tarifario de AySA, presidida por el secretario de Obras Públicas, Carlos Rodríguez. La propuesta prevé dos incrementos: 20% en julio y 10% en octubre.