La tensión entre el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, y sus socios en el Frente de Todos crece cada día más. El rechazo a la rendición de cuentas del Concejo Deliberante expuso una fractura interna que hace peligrar la mayoría con que cuenta el jefe comunal. Le reprochan "falta de liderazgo" en el peronismo local y también "falta de códigos" con quienes lo ayudaron a llegar al cargo.
Los ediles que no acompañaron fueron Alejandro Paulenko, Jorge Suárez y Vanessa Queyffer. A ellos se sumó Agustín Celi del Frente Renovador Peronista, que funciona como interbloque con el Frente de Todos. Las posiciones de Queyffer y de Celi son conocidas y hace tiempo que vienen criticando la forma de gestionar del intendente. Le reprochan "falta de transparencia", argumentan que maneja el municipio "como si fuera una empresa" y que apenas llegó a la intendencia se olvidó de los acuerdos políticos con los sectores que lo ayudaron a llegar.
"Se peleó con tantos sectores que lo ayudaron a llegar que no se puede creer. Hizo lo contrario a lo que prometió y maneja el municipio como una empresa, sin dar explicaciones ni información. Es muy poco transparente", explicó Queyffer a 0221, quien renunció a la presidencia del Concejo Deliberante en diciembre del año pasado por sus diferencias con Cagliardi. Y agregó que, tras el rechazo a la rendición, "tampoco nadie (del oficialismo) levantó el teléfono para abrir un canal de diálogo" con los que votaron en contra.
Paulenko y Suárez -por su lado- responden al ex titular del Sindicato Único de Petroleros e Hidrocarburíferos (SUPeH), Ramón Garaza, quien condujo ese gremio por 24 años seguidos y cayó derrotado en diciembre del año pasado. Los dos ediles y su jefe político ya habían dado señales del malestar con Cagliardi cuando, el 11 de marzo pasado, pegaron el faltazo y dejaron las tres sillas vacías en la apertura de sesiones del Concejo. Ahora, fueron un paso más allá y votaron en contra uno de los expedientes más importantes que tiene por obligación tratar el Concejo Deliberante.
La pelea de fondo con Garaza no es nueva. Cagliardi es aliado del intendente de Ensenada, Mario Secco, y llegó al cargo en 2019 con su apoyo. Garaza En las PASO de ese año Garasa apoyó al ex concejal Juan Ignacio Mincarelli en la interna con Cagliardi. Ambos terminaron alineándose con Cagliardi para evitar la reelección del radical Jorge Nedela. En la elección siguiente (2021) Paulenko integró la lista armada por el intendente.
Secco mantiene, a su vez, una rivalidad histórica con Garaza. Y de hecho, en diciembre, el petrolero fue desbancado después de 24 años ininterrumpidos al frente del SUPeH seccional Ensenada por el candidato que sponsoreó Secco: Nahuel Chancel.
Además de perder el sindicato, Garaza también perdió la presidencia del PJ local, cuando se renovaron las autoridades en marzo. Cagliardi se postuló en su reemplazo y, pese a las promesas, terminó relegando a la gente del petrolero a los lugares más lejanos de la lista. "Es un destrato inaceptable", bramaron desde el sector del petrolero y aseguraron que "no hay vuelta atrás".