La sociedad moderna está dominada por la velocidad y el “hacer-hacer-hacer”. Y en ese sentido, la rutina del despertar ha quedado de lado. Así es como cometemos muchos errores por la mañana debido al apuro diario.
La sociedad moderna está dominada por la velocidad y el “hacer-hacer-hacer”. Y en ese sentido, la rutina del despertar ha quedado de lado. Así es como cometemos muchos errores por la mañana debido al apuro diario.
Como dice el refrán, “acostarse temprano, levantarse temprano hace al hombre sano, rico y sabio”. Pero esa no es la única receta para comenzar bien el día. Controlar las primeras horas de la mañana puede hacer que las personas tengan mejores jornadas, semanas y vidas. Por lo menos así lo señala Liz Plosser, autora de Own Your Morning.

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Hay cinco errores que pueden hacer que tus mañanas sean más difíciles.
1. Caer en la rutina
“Quiero que todos sepan esto: no se trata de que tengas que levantarte a las 5:00 a. m. Realmente no es así. Se trata de aprovechar al máximo la mañana, cuando te sientas bien”, dijo Plosser. Lo que eso significa es elegir el momento adecuado para levantarse e irse en lugar de presionar el botón de “posponer” una y otra vez.
2. Escoger la alarma equivocada
Levantarse con una alarma fuerte en la mañana puede ser discordante y ponernos en la mentalidad equivocada. Plosser sugirió elegir un tono relajante para despertarse en lugar del sonido estándar que viene en el teléfono. “Pon tu alarma con un sonido que te haga sentir bien. Ya sea una canción o campanadas, cualquier cosa que te obligue a dejar de presionar el botón de repetición porque te está quitando ese sueño REM súper reparador”, explicó.
3. No prepararse adecuadamente la noche anterior
Tener una gran mañana significa prepararse la noche anterior. “Ya es muy difícil motivarse y hacer lo que tienes que hacer por la mañana”, indicó Plosser, y agregó lo fácil que puede ser volver a la cama si algo sale mal por la mañana. Pero, en lugar de dejar que las cosas se interpongan en el camino, la especialista sugiere garantizar un camino sin problemas desde la cama hasta la puerta la noche anterior.
4. No comprender qué nos hace sentir mejor
Según Plosser, el verdadero quid de tener una mañana es comprender qué te hace sentir mejor y convertirlo en una rutina matutina. El libro, dijo la experta, realmente trata de ayudar a las personas a “descubrir sus potenciadores personales para ayudarlos a potenciar sus mañanas y, por lo tanto, también el resto de su día”. Esto se reduce a averiguar sus valores fundamentales.
5. No moverse
Plosser sugiere “desempolvar las telarañas nocturnas” antes de comenzar el día. “Hay tanto poder en mover tu cuerpo y cómo eso afecta tu claridad, tu confianza”, dijo. Y de nuevo, la ciencia la respalda. Según Harvard Health, el ejercicio puede aumentar la actividad cerebral en las áreas que ejecutan nuestra “función ejecutiva y memoria” e incluso puede promover el crecimiento de nuevas células cerebrales, que es exactamente lo que necesitamos en la mañana.