La delegación argentina que viajó a Doha al sorteo del Mundial se volvió con un plano exacto de cómo quedará su búnker durante su estancia en Qatar, y en base a eso se encargó una serie de obras con sello argentino.
El objetivo es permanecer la mayor cantidad de tiempo que se pueda, o sea hasta el 18 de diciembre, cuando en el estadio Lusail se dispute la final de la competencia. Por eso la AFA pidió que se realicen varios trabajos que deberán estar listos para cuando el plantel arribe al país anfitrión del certamen.
Algunas son más de fondo, otras representan detalles estéticos, pero son menores a las encaradas hace cuatro años en el complejo de Bronnitsy, donde se alojó Argentina en Rusia 2018. Entonces, los trabajos llegaron hasta la renovación de los baños. La inversión esta vez será inferior, pero también tiene que ver con el gran nivel de las instalaciones reservadas, detalló Infobae.
El cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni, Roberto Ayala, Walter Samuel, Pablo Aimar y el preparador físico Luis Martín; acompañado por la dirigencia con Claudio Tapia a la cabeza, y los empleados del complejo de Ezeiza, pudieron comprobar un percance no menor para el descanso de las estrellas en las habitaciones: las camas disponibles son pequeñas, al punto que ninguna supera el metro 80 de largo. “Dibu Martínez nos queda con los pies colgando”, bromeó uno de los presentes. Por ende, mandaron a reemplazar el mobiliario. También pondrán televisores en algunas habitaciones y salones comunes.
La delegación solicitó la instalación de una carpa-sala al aire libre con capacidad para alrededor de 100 personas y aire acondicionado incluido (para paliar las tórridas temperaturas qataríes en horas del mediodía o de la tarde). Allí se reunirá el grupo para degustar las comidas de camaradería o los asados, inclusive cuando esté autorizado el ingreso de familiares, amigos y allegados.

Para que el equipo de cocineros conducido por Diego Iacovone y Antonia Farías preparen los asados pantagruélicos que los futbolistas suelen compartir en sus redes sociales, claro, harán falta las parrillas. En principio, la intención de la AFA es alquilarlas e instalarlas en la Universidad por el tiempo en el que Argentina sea local allí, publicó aquel portal. El predio cuenta de por sí con una pileta de natación, una playa seca con sombrillas y juegos para niños. En dicho espacio, está previsto que anexen gazebos y más elementos de entretenimiento para que no les falte nada a los momentos de ocio.
Por último, un clásico de cada búnker de la Selección en las grandes competencias: el edificio principal será ploteado con imágenes que evoquen los grandes momentos que disfrutó el plantel (como la obtención de la Copa América en Brasil) y leyendas motivadoras que sirvan como aguijón para el orgullo.
El complejo deportivo tiene una superficie de 25.500 metros cuadrados. Scaloni y compañía aspiran a que los clubes liberen a los citados el 10 de noviembre, es decir, 12 días antes del debut albiceleste ante Arabia. Qatar University se ubica a apenas 17 minutos del estadio de la final. Tal vez sea una señal de lo cerca que puede estar la Selección del sueño que se le viene negando desde hace 36 años.