"Seis meses llevo sin ser escuchada. Seis meses esperando una operación. Seis meses siendo discriminada por ser mujer, por ser naturalmente gestante de vida. Hace seis meses me lesioné la clavícula, en un partido televisado, en un partido de AFA oficial. Y aún no fui operada", contó Ana Clara González, jugadora del club Villa San Carlos de Berisso.
En su cuenta de Instagram la jugadora -profesional pero no profesionalizada, es decir, no contratada- contó que 15 días después de la lesión le consiguieron una operación, pero tan solo unas horas antes de la intervención descubrieron que estaba embarazada y el procedimiento fue cancelado. "Siendo el aborto legal, elegí continuar mi carrera deportiva como futbolista; la operación iba a realizarse con el alta ginecológico una vez el aborto haya sido efectuado", siguió. Pero pasó el tiempo y la intervención no se fue garantizada por las autoridades, a pesar de estar ella en condiciones de ser intervenida.
"Me parece nefasto, que dirigentes de AFA y de los clubes, no tengan en consideración este tipo de sucesos. Yo soy jugadora de fútbol, vine a Buenos Aires (de Bariloche) a jugar hace tres años, nunca pedí nada, jamás falto a entrenar y considero que en donde juego, escarbamos a pulmón día a día para poder hacer que la disciplina funcione, no tenemos recursos", manifestó y agregó: "Y no es solo un llamado de atención a directivos, también lo es para la Asociación de Fútbol Argentino. Soy jugadora de fútbol no contratada. ¡Escuchen esto! Arranquen los motores... no crean que no vemos los avances, 8 o 12 contratadas es una buena iniciación pero no crean que nos vamos a conformar con decisiones a medias. Esto lo queremos todas, queremos una total y completa profesionalización", insistió la jugadora, retomando el reclamo más fuerte de las futbolistas.
"Exigimos tomen acción, una vez mas empezó otro torneo y en mi caso, sigo esperando que agremiados, la AFA y mi club tengan consideración acerca de la salud. Acerca de que sin salud, no podemos ejercer la profesionalización, si a nosotras nos pasa algo, quedamos desamparadas", señaló González.
La futbolista sostuvo además que debido a su situación y su informalidad laboral fue víctima de un "abandono de persona con un aborto encima y una lesión con un hueso afuera". "Me morí de hambre por que nadie fue capaz de darse cuenta que no iba a trabajar y no podía cobrar mi sueldo. No se olviden, esto no termina ni en 8 contratos ni mucho menos en ir a los clubes a exigirles o multarlos; esto es un aviso de que no se están comunicando entre ustedes. De que hay que abrir la mente", cerró.
Decenas de jugadoras locales y nacionales comentaron y compartieron la publicación de la futbolista de Villa San Carlos, cuyo caso paradigmático demuestra a qué punto el sexismo y la discriminación se manifiestan en el fútbol femenino: la precarización laboral estructural impidiendo un derecho básico como es sanar el cuerpo para seguir jugando. Hasta el momento, la AFA no se manifestó al respecto.