0221
El exjuez César Melazo denunció penalmente a un magistrado de Casación bonaerense
MEGABANDA CRIMINAL

El exjuez César Melazo denunció penalmente a un magistrado de Casación bonaerense

Asegura que debe ser investigado por "abuso de autoridad" e "incumplimiento de sus deberes" en una causa que instruyó cuando fue fiscal en Quilmes.

04 de febrero de 2022

El exjuez de Garantías de La Plata, César Melazo, detenido como presunto integrante de una asociación ilícita, denunció penalmente al juez del Tribunal de Casación provincial Ricardo Maidana (a quien ya denunció por prevaricato, es decir dictar resoluciones en contra de la ley). En el escrito al que accedió 0221.com.ar el denunciante hace base en un episodio que hace más de 18 años sacudió el tablero de la política nacional y provincial. Se trata del escandaloso caso de presunto espionaje del que Melazo había sido víctima en el año 2003 junto al entonces presidente Eduardo Duhalde y al actual juez de la Suprema Corte provincial, Luis Genoud, que en ese año era ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.

En el documento judicial se detalla que cuando Maidana se desempañaba a cargo de la Fiscalía 5 de Quilmes, donde fue designado por la exprocuradora María del Carmen Falbo, entre los meses de julio y agosto del año 2002, recibió una denuncia por presunta tentativa de extorsión de parte de Raúl Onorato, quien en esa época estaba sospechado de ser el líder de una banda dedicada al abigeato (tobo de ganado) en la que el entonces juez de Garantías Melazo había intervenido "con tenacidad”. "Seguramente como una táctica para apartarnos de la causa y tentar una mejora de su posición procesal, involucró en esa denuncia a todos aquellos que habíamos resuelto cuestiones que les eran desfavorables, señalando también la participación de abogados, ajenos al poder judicial, que no habían aceptado o habían cesado en su asistencia", describió el denunciante.

En la instrucción del caso el exfiscal Maidana "en un uso claramente abusivo de sus potestades funcionales, sin otro indicio ni ulterior sustanciación, requirió intervenciones telefónicas, sobre las líneas de varios abogados". Entre ellos estaban los letrados platenses Fabián Améndola, Fernando Burlando y sobre la líneas personales y laborales de Melazo, junto con algunos fiscales. "Tales labores de espionaje se llevaron a cabo sin ajustarse a los preceptos que rigen tales tareas sobre las comunicaciones de un magistrado en ejercicio y transgrediendo in totum sus obligaciones legales y éticas respecto de los contenidos ilegítimamente accedidos. Esto último se verifica especialmente en cuanto, tales escuchas sobre mí teléfono, fueron filtradas y ventiladas públicamente", sostuvo y apuntó que algunas de las comunicaciones filtradas involucraron "a funcionarios de alto perfil como por ejemplo el Dr. Duhalde, que al ocurrir los hechos se desempeñaba como Presidente de la Nación".

"En dichas intervenciones telefónicas, se obtuvieron y luego filtraron conversaciones de carácter restringido y ajenas a la materia investigada por el aquí denunciado Maidana", resaltó Melazo, quien no dejó pasar por alto que "tal dañosa filtración expuso maliciosamente detalles reservados sobre cuestiones álgidas, como distintos secuestros extorsivos, además de los pormenores del triste hecho acaecido en la Estación de Trenes de Avellaneda, donde murieran Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. En esa ocasión, el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, era el Dr. Luis Genoud, actual integrante de la Suprema Corte de Justicia Bonaerense".

Las transcripciones de esas escuchas, fueron publicadas en distintos medios periodísticos, entre ellos la extinta revista El Guardián y luego mencionadas por varios medios entre los que figura el matutino La Nación. "Ante tal cuadro de situación, el imputado Onorato, negó los hechos que había denunciado su abogado defensor, el Dr. Joaquín Nogueira, ex diputado y dirigente político del radicalismo", añadió Melazo.

Para Melazo se trató de una "irregular arremetida de Maidana" para "tratar de lograr un poco de sustancia que justifique su desviado proceder, ese desbarro jurisdiccional no logró probar la existencia de delito alguno, que no sean los cometidos por él mismo fiscal y que aquí denuncio". También se señala que como "lógica reacción a tal aquelarre Jurídico, inocultablemente inconstitucional". Melazo realizó "varias denuncias" contra el Maidana "ante el Colegio de Abogados de La Plata, el de la Provincia de Buenos Aires" la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos "(Causa P 200 / 15 Articulo 46) por la flagrante violación de los fueros".

La causa penal iniciada por la denuncia de Melazo y que estaba en manos de Maidana fue archivada por él en un "desempeño peculiarmente discrecional" a entender del denunciante. El exfiscal razonó que "no había delito". "Esa irregular resolución, provocó que yo no fuese admitido como parte en el proceso, quedando mi destino atado a la voluntad del fiscal Maidana, quien unívocamente dispusiera su archivo en el año 2003. Tal situación derivó en la formación de un sumario administrativo que, en una exacerbación del arbitrario obrar que engloba este irregular contexto, 14 años después fuera usado", por la entonces Procuradora General Bonaerense María del Carmen Falbo para pedir la destitución de Melazo, asumiendo el rol de acusadora, en el juicio político.

DUROS TEXTUALES

El escrito de denuncia contra el juez Maidana tiene varios pasajes de contundentes definiciones que se detallan a continuación:

Bajo esa directriz, queda expuesto que su actuación en ese escenario, amén de contraria a derecho con todo lo que ello significa, lesiona seriamente el decoro de la investidura judicial, arrollando a su paso la dignidad del cargo y profanan el prestigio del Poder Judicial. Ese proceder pone en evidencia tanta soberbia como negligencia ya que ningún magistrado digno de tal posición debería pretender que su firma pueda torcer la ley ni que su voz pueda callar a la de sus pares.

Es imposible pretender que tales acciones queden impunes, ocultas bajo el incremento de poder que el denunciado ostenta bajo su actual función como Juez de Casación. El inconfundible accionar de Maidana no escapa a mi experiencia como magistrado, con décadas de investigar delitos y procesar delincuentes. Tal característica personal me permite presumir la existencia de dolo, y eso, en su piso mínimo, es materia suficiente para impulsar las actuaciones que deriven de la presente denuncia. Demás está decir que la integridad de la imagen que un miembro de la Justicia debe dar, descuenta el apartamiento del cargo del Dr. Maidana para permitir que la investigación adopte su curso sin la amenaza que presupone investigar a un magistrado de un estamento superior.

La omisión de trato de los hechos aquí relacionados no debería ser vista como un yerro jurídico sino como un hecho ilícito independiente de los ventilados.

Asegura que debe ser investigado por "abuso de autoridad" e "incumplimiento de sus deberes" en una causa que instruyó cuando fue fiscal en Quilmes.
0221

El exjuez César Melazo denunció penalmente a un magistrado de Casación bonaerense

Asegura que debe ser investigado por "abuso de autoridad" e "incumplimiento de sus deberes" en una causa que instruyó cuando fue fiscal en Quilmes.
El exjuez César Melazo denunció penalmente a un magistrado de Casación bonaerense

El exjuez de Garantías de La Plata, César Melazo, detenido como presunto integrante de una asociación ilícita, denunció penalmente al juez del Tribunal de Casación provincial Ricardo Maidana (a quien ya denunció por prevaricato, es decir dictar resoluciones en contra de la ley). En el escrito al que accedió 0221.com.ar el denunciante hace base en un episodio que hace más de 18 años sacudió el tablero de la política nacional y provincial. Se trata del escandaloso caso de presunto espionaje del que Melazo había sido víctima en el año 2003 junto al entonces presidente Eduardo Duhalde y al actual juez de la Suprema Corte provincial, Luis Genoud, que en ese año era ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.

En el documento judicial se detalla que cuando Maidana se desempañaba a cargo de la Fiscalía 5 de Quilmes, donde fue designado por la exprocuradora María del Carmen Falbo, entre los meses de julio y agosto del año 2002, recibió una denuncia por presunta tentativa de extorsión de parte de Raúl Onorato, quien en esa época estaba sospechado de ser el líder de una banda dedicada al abigeato (tobo de ganado) en la que el entonces juez de Garantías Melazo había intervenido "con tenacidad”. "Seguramente como una táctica para apartarnos de la causa y tentar una mejora de su posición procesal, involucró en esa denuncia a todos aquellos que habíamos resuelto cuestiones que les eran desfavorables, señalando también la participación de abogados, ajenos al poder judicial, que no habían aceptado o habían cesado en su asistencia", describió el denunciante.

En la instrucción del caso el exfiscal Maidana "en un uso claramente abusivo de sus potestades funcionales, sin otro indicio ni ulterior sustanciación, requirió intervenciones telefónicas, sobre las líneas de varios abogados". Entre ellos estaban los letrados platenses Fabián Améndola, Fernando Burlando y sobre la líneas personales y laborales de Melazo, junto con algunos fiscales. "Tales labores de espionaje se llevaron a cabo sin ajustarse a los preceptos que rigen tales tareas sobre las comunicaciones de un magistrado en ejercicio y transgrediendo in totum sus obligaciones legales y éticas respecto de los contenidos ilegítimamente accedidos. Esto último se verifica especialmente en cuanto, tales escuchas sobre mí teléfono, fueron filtradas y ventiladas públicamente", sostuvo y apuntó que algunas de las comunicaciones filtradas involucraron "a funcionarios de alto perfil como por ejemplo el Dr. Duhalde, que al ocurrir los hechos se desempeñaba como Presidente de la Nación".

"En dichas intervenciones telefónicas, se obtuvieron y luego filtraron conversaciones de carácter restringido y ajenas a la materia investigada por el aquí denunciado Maidana", resaltó Melazo, quien no dejó pasar por alto que "tal dañosa filtración expuso maliciosamente detalles reservados sobre cuestiones álgidas, como distintos secuestros extorsivos, además de los pormenores del triste hecho acaecido en la Estación de Trenes de Avellaneda, donde murieran Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. En esa ocasión, el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, era el Dr. Luis Genoud, actual integrante de la Suprema Corte de Justicia Bonaerense".

Las transcripciones de esas escuchas, fueron publicadas en distintos medios periodísticos, entre ellos la extinta revista El Guardián y luego mencionadas por varios medios entre los que figura el matutino La Nación. "Ante tal cuadro de situación, el imputado Onorato, negó los hechos que había denunciado su abogado defensor, el Dr. Joaquín Nogueira, ex diputado y dirigente político del radicalismo", añadió Melazo.

Para Melazo se trató de una "irregular arremetida de Maidana" para "tratar de lograr un poco de sustancia que justifique su desviado proceder, ese desbarro jurisdiccional no logró probar la existencia de delito alguno, que no sean los cometidos por él mismo fiscal y que aquí denuncio". También se señala que como "lógica reacción a tal aquelarre Jurídico, inocultablemente inconstitucional". Melazo realizó "varias denuncias" contra el Maidana "ante el Colegio de Abogados de La Plata, el de la Provincia de Buenos Aires" la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos "(Causa P 200 / 15 Articulo 46) por la flagrante violación de los fueros".

La causa penal iniciada por la denuncia de Melazo y que estaba en manos de Maidana fue archivada por él en un "desempeño peculiarmente discrecional" a entender del denunciante. El exfiscal razonó que "no había delito". "Esa irregular resolución, provocó que yo no fuese admitido como parte en el proceso, quedando mi destino atado a la voluntad del fiscal Maidana, quien unívocamente dispusiera su archivo en el año 2003. Tal situación derivó en la formación de un sumario administrativo que, en una exacerbación del arbitrario obrar que engloba este irregular contexto, 14 años después fuera usado", por la entonces Procuradora General Bonaerense María del Carmen Falbo para pedir la destitución de Melazo, asumiendo el rol de acusadora, en el juicio político.

DUROS TEXTUALES

El escrito de denuncia contra el juez Maidana tiene varios pasajes de contundentes definiciones que se detallan a continuación:

Bajo esa directriz, queda expuesto que su actuación en ese escenario, amén de contraria a derecho con todo lo que ello significa, lesiona seriamente el decoro de la investidura judicial, arrollando a su paso la dignidad del cargo y profanan el prestigio del Poder Judicial. Ese proceder pone en evidencia tanta soberbia como negligencia ya que ningún magistrado digno de tal posición debería pretender que su firma pueda torcer la ley ni que su voz pueda callar a la de sus pares.

Es imposible pretender que tales acciones queden impunes, ocultas bajo el incremento de poder que el denunciado ostenta bajo su actual función como Juez de Casación. El inconfundible accionar de Maidana no escapa a mi experiencia como magistrado, con décadas de investigar delitos y procesar delincuentes. Tal característica personal me permite presumir la existencia de dolo, y eso, en su piso mínimo, es materia suficiente para impulsar las actuaciones que deriven de la presente denuncia. Demás está decir que la integridad de la imagen que un miembro de la Justicia debe dar, descuenta el apartamiento del cargo del Dr. Maidana para permitir que la investigación adopte su curso sin la amenaza que presupone investigar a un magistrado de un estamento superior.

La omisión de trato de los hechos aquí relacionados no debería ser vista como un yerro jurídico sino como un hecho ilícito independiente de los ventilados.