Los expertos afirmaron que hay tres datos alentadores que indican el fin de la ola desatada por la variante Ómicron, pero advirtieron que todavía podría haber nuevos brotes de coronavirus en Argentina. Aunque la baja de muertes, contagios e internaciones señalan que la tercera ola se está apagando en el país, los especialistas remarcaron que no se trata del final de la pandemia.
Por un lado, esta situación se refleja en la cantidad de infectados, ya que el miércoles se reportaron casi 17.000, una cifra lejana a los 140.000 registrados el 14 de enero. En tanto, las unidades de cuidados críticos nunca estuvieron cerca del colapso como sí ocurrió en la primera y segunda ola, y en la actualidad tienen una ocupación del 42,3% a nivel nacional y del 41,7% en el área metropolitana.
A pesar de las estadísticas positivas, los especialistas son cautos y prevén más picos de contagios:"Estamos yendo hacia un mundo de contagios endémicos, es decir empezamos la transición de la pandemia a la endemia, pero nos quedan cuestiones del viejo mundo. Probablemente haya una o varias olas más", sostuvo el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), Fernán Quirós, y agregó: "Creo que nos queda por delante poco tiempo de esta transición y cuando salgamos del clima que nos tenga más encerrados estaremos ya en un escenario definitivamente nuevo".
En esa línea, precisó que las posibles nuevas olas se esperan con menos intensidad y sin poner en riesgo el sistema de Salud: "No tendremos esas segundas y terceras olas de casos graves y fatales; nos quedan, seguramente, olas con menos dolor social y menos dificultad", aseguró el funcionario.
Sin embargo, hay quienes alertan sobre la posible aparición de nuevas variantes en medio de la transición hasta una enfermedad endémica: "Ninguna pandemia cayó linealmente, todas evolucionaron con picos y valles. Habrá nuevas olas, seguramente, con linajes o sublinajes que pueden ir provocándolas, pero lo importante es que no tengan una demanda sanitaria grande y sea con cuadros simples", analizó el infectólogo Ricardo Teijeiro.
Vale destacar que en Argentina, en las últimas dos semanas, el número de casos tuvo un descenso del 61,5% y los fallecidos del 34%, pero además bajó en forma abrupta la positividad en los testeos: de los picos que superaron el 70% en enero a entre el 16% y 20% actual. "Creo que podrían surgir ya con una forma endémica, porque creo que la pandemia está terminando", consideró el doctor Luis Camera en diálogo con La Nación, y remarcó: "Da toda la sensación de que el virus se quedará dentro del sistema, por lo tanto nos terminará infectando a todos, con lo cual habría que programar una vacunación anual".
"Los nuevos brotes se pueden esperar en forma local, no sincrónica por regiones, sino por países" como ocurrió hasta aquí. "De acuerdo a la dinámica de cada país habrá brotes chicos en determinados momentos. Si la población está vacunada con tres dosis, la enfermedad será muy leve, fácil de curar, aunque habrá pérdida de vidas sobre todo de los ancianos frágiles, como ocurrió durante toda la pandemia", explicó el miembro de la Sociedad Argentina de Medicina y médico del hospital Italiano.
Para Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, la aparición de nuevas variantes y olas del virus dependerá de la capacidad de vacunación en los países, que pueden ser los generadores de nuevas cepas: "El hecho de que el mundo no esté vacunado en forma homogénea hace que puedan aparecer nuevas variantes, aunque quizá no tienen la capacidad para generar nuevas olas", diferenció el infectólogo.
"En el país, si llegamos al 60% de individuos con tres dosis, podemos estar tranquilos si aparece una nueva variante. Los datos actuales dicen que hay una disminución del número de casos con Ómicron y que se debe tener una mayor cantidad de personas con tres dosis", concluyó.