Mientras Argentina busca cerrar el acuerdo final con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Alberto Fernández pidió que los créditos internacionales no afecten el crecimiento de los países. En medio de la negociación con el organismo, el Presidente consideró “imprescindible” que los préstamos otorgados a las naciones no condicionen sus procesos de desarrollo, equidad y justicia social.
El mandatario se expresó de esa manera al participar de forma virtual del Foro Mundial para una Recuperación centrada en las Personas organizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde remarcó que para llegar a un acuerdo con el FMI "se preservaron" los derechos laborales, el capital productivo y las funciones del Estado.
"Resulta imprescindible que los créditos internacionales no condicionen los procesos de desarrollo en crecimiento, equidad y justicia social. Este debe ser un camino a transitar por la comunidad internacional. Solo así podremos concretar políticas orientadas a realidades tangibles, lo que se ha denominado como el 'acelerador de empleo', señaló Fernández, y agregó que "la Argentina se encuentra en el proceso de negociación de su deuda externa y busca los equilibrios redirigidos hacia el espíritu de la nueva normalidad que las Naciones Unidas pregonan".
Asimismo, explicó que “por este motivo, en la negociación con el FMI hemos preservado los derechos de los trabajadores y de los grupos más vulnerables, pero también al capital productivo, estableciendo las condiciones para una estabilidad financiera que propicie la tranquilidad de los negocios y las inversiones necesarias para crecer. También hemos preservado las funciones del Estado y su participación en el desarrollo". El Jefe de Estado consideró además que en la actualidad, "la arquitectura financiera internacional es la que marca los desequilibrios y no acompaña a la economía real y mucho menos a la Justicia Social".
En ese marco, el Presidente sostuvo que "éste debe ser un camino a transitar por la comunidad internacional. Solo así podremos concretar políticas orientadas a realidades tangibles, lo que se ha denominado el acelerador de empleo". A su vez, Fernández planteó que las Naciones Unidas lance una iniciativa para "abordar la discusión de la deuda y el crecimiento económico con justicia social y la arquitectura de los órganos financieros internacionales, con participación de los actores del mundo del trabajo de la economía real".
El funcionario también se manifestó con respecto a pandemia de coronavirus y a la necesidad de que la población mundial tenga acceso a las vacunas. En ese sentido, propuso "impulsar a través de este Foro una iniciativa internacional que asegure, efectivamente, el acceso universal a las vacunas contra la Covid-19 siguiendo los lineamientos de la ONU".
"La transición hacia la nueva normalidad debe realizarse sin imposiciones de unos sobre otros y a través del Diálogo Social institucionalizado e integrativo para lograr el equilibrio entre la producción y el trabajo en un marco de respeto y de los intereses de ambas partes", agregó Fernández, al tiempo que pidió "establecer una hoja de ruta para movilizar los fondos necesarios del sistema internacional para ser volcados al desarrollo y la producción que acompañe a los países en su transformación hacia una economía verde".
Fernández compartió panel con los presidentes de Suiza, Ignazio Cassis; Senegal, Macky Sall; Indonesia, Joko Widodo; y el canciller de Alemania, Olaf Scholz.
El Foro Mundial para una recuperación centrada en las personas mediante el refuerzo de la cooperación multilateral y tripartita congregó a jefes de Estado y de Gobierno, directores de organismos y bancos multilaterales, dirigentes y trabajadores para proponer acciones y reforzar la respuesta de la comunidad a la crisis de la Covid-19 en todo el mundo. Además, contó además con intervenciones de empresarios y sindicatos, la directora gerenta del FMI, Kristalina Georgieva; el secretario General de la ONU, António Guterres; el director general de la Organización Mundial de la Salud, OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus y el director General de la OIT, Guy Ryder, entre otros.