La tensión por la gestión de la seguridad y el control de la calle en La Plata creció en las últimas horas después de que un agente municipal fuera víctima de una brutal agresión por parte de un motociclista que le dio un fuerte codazo que le provocó una fractura de su tabique nasal. La queja municipal volvió a hacerse oír ante lo que los funcionarios del intendente Julio Garro es una falta de participación de la policía provincial garantizando la seguridad de los operativos.
El de la madrugada de este sábado en la zona de Plaza Moreno es el segundo episodio de violencia en la que un agente municipal sufre agresiones ante lo que en la Comuna se considera es la "pasividad" de las fuerzas policiales. En el episodio anterior, ocurrido durante un operativo de desalojo de vendedores ambulantes, la denuncia fue por la agresión que recibió una trabajadora municipal ante la "inacción" de los policías que en ese caso estaban presentes.
En esta oportunidad fue el directo de Tránsito municipal, Carlos Falchi, quién elevó la queja por lo ocurrido. "Esto ocurre todas las noches desde hace algunos años, pero nosotros no somos policías para perseguir a quienes se escapan de los controles, por eso en cada operativo libramos una orden de servicio solicitando refuerzo policial fijo”.
Y explicó que durante el operativo en Plaza Moreno donde el agente Ángel Martínez sufrió la agresión, "concurrió al lugar solo una patrulla" durante media jora (entre las 3 y las 3:30), mientras que "la fuerza motorizada pasó un par de veces pero no se quedó a acompañar”. Y pidió: “Si contáramos con policía fija, la persona que le pegó al inspector habría sido perseguida por personal policial y no se hubiese dado a la fuga".

Los antecedentes marcan un clima enrarecidos entre ambas jurisdicciones con la figura del Secretario de Participación Ciudadana del Ministerio de Seguridad, Pablo Fernández, un estrecho colaborador del ministro Sergio Berni en el foco, por sus recurrentes enfrentamientos verbales con los funcionarios locales.
Después de los incidentes con los vendedores ambulantes hubo un tenso cruce entre Fernández y la concejal que preside la Comisión de Seguridad del Concejo Deliberante, Romina Cayón, quien consideró “una falta de respeto total que el Gobierno de la Provincia desampare a los trabajadores Municipales”.

Pero la pelea tiene además como telón de fondo la ofensiva del intendente Julio Garro junto a otros jefes comunales, para que la policía local vuelva a estar contralada por las administraciones municipales y de los legisladores de Juntos para que por ley empiecen a funcionar las mesas locales de seguridad en todos los distritos.
"El fin es pedir que se modifique la ley y se establezca la obligatoriedad de articular, mediante mesas de trabajo, acciones de prevención del delito entre funcionarios municipales, provinciales y comisarías o jefes departamentales; a la par de que el manejo de los recursos y agentes de la Local pase a depender de los intendentes", expresaron en su momento voceros del intendente platense.
Ambos proyectos se dan en un contexto en que la oposición "ve con preocupación el avance del delito y la falta de diálogo y consenso de políticas en conjunto para combatirlo con las autoridades provinciales que manejan el Ministerio de Seguridad y las fuerzas policiales", agregaron.