Cómo fue el origen de Opus Cuatro, el coro platense que conquistó el mundo | 0221
Cómo fue el origen de Opus Cuatro, el coro platense que conquistó el mundo

Cómo fue el origen de Opus Cuatro, el coro platense que conquistó el mundo

Surgido en 1968 como un desprendimiento del Coro Universitario, el grupo, con más de 53 años de existencia, se prepara para retirarse de los escenarios.

-Abrí la puerta ¡Tengo algo muy importante que decirte! Gritó Antonio Bugallo, irrumpiendo en la habitación.

“Para, estoy dormido Antonio,… anoche me dormí muy tarde…”, balbuceó Federico Galiana mientras se cubría la cara con la almohada.

Antonio estaba ansioso, venía a proponerle una idea que rondaba por su cabeza desde hacía tiempo: armar un cuarteto vocal que, además de él, incluiría a Beto Hassan y su hermano, Lino Bugallo.

El coro platense en la Botica del Ángel de Bergara Leumann

Eran jóvenes y formaban parte del Coro Universitario de La Plata, que para la fecha patria del 9 de julio de 1968 acababa de presentarse en el auditorio de la Municipalidad de Bragado. En el viaje de regreso a La Plata, en medio de una jarana y un canto, tomó forma la iniciativa. “Estaba sentado en la parte de atrás del micrófono y mientras viajábamos y me llamó la atención un cuchicheo entre Antonio, su hermano Lino y Alberto “Beto” Hassan . En la madrugada del día siguiente, 10 de julio, supe el motivo de aquella charla”, recuerda hoy Galiana sobre la gestación de una de las agrupaciones vocales más famosas de Argentina: Opus Cuatro, que tiene una trayectoria ininterrumpida desde hace más de 53 años.

Esa mañana, Antonio Bugallo tocó a la puerta del tugurio donde adonde Federico Galiana se había mudado desde que comenzó a estudiar derecho en la Universidad Nacional de La Plata.

-¿No sos feliz? preguntó Antonio.

Opus Cuatro adquirió gran notoriedad al actuar, en 1969, en el programa de televisión "La Botica del Ángel", conducido por Eduardo Bergara Leumann.

-Sí, claro que sí, pero dejame dormir y después hablamos —insistió Federico. 

En el grupo que pergeñó Bugallo la paleta de colores abarcaba desde primero (Hassan) y segundo tenor (Antonio Bugallo) y barítono (Lino Bugallo) hasta bajo (Federico Galiana).

La reunión fundacional de Opus Cuatro se fijó esa misma noche, 10 de julio de 1968, en un restaurante de la calle 10 y Diagonal 74. "Empezamos de la mejor manera posible: comiendo", recuerda, risueño, Federico. Hacía frío pero de todos modos, cuando salieron del restaurante, el inquieto Antonio repartió las voces de un acorde y a la cuenta de tres empezaron a cantar en plena calle.

No importa el escenario, los convoca el amor al canto

-¡Qué nacimiento! ¡Como suena! -dijo "El Enano", tal era el apodo de Antonio .

Todo era ilusión y proyección al futuro. Inmediatamente comenzaron los ensayos en el domicilio de la familia Bugallo, una casa estrecha entre dos altos edificios de Piazza Italia, esquina con Diagonal 74. La familia Bugallo, de larga tradición musical, se convirtió en anfitriona de aquellos primeros encuentros. La abuela Lelia, madre de los Bugallo, servía mate mientras ensayaban todos los días entre la una y las tres de la tarde, apenas salían del comedor universitario ubicado en la 1 y 50.

Opus Cuatro junto a Juan Carlos Cuacci

Fernando, el padre de los Bugallo, o "El Tunda", hermano soltero de Lelia, aparecían a veces pero no participaban en las canciones que componían el primer repertorio de Opus Cuatro: predominio de espirituales negros adaptados de versiones del Coro Universitario y el Conjunto Vocal de Cámara de La Plata, dirigido por Raúl Carpinetti , en el que cantaron todos menos Federico Galiana. También interpretaron el tema Estrela é Lua Nova de Heitor Villa-Lobos y algunos arreglos de música argentina de Rubén Urbiztondo apto para voces masculinas de Antonio y Beto. Radicado en La Plata, Urbiztondo fue un reconocido arreglador de canciones para coro y director del grupo vocal Achalay, además de integrante del Coro Universitario, donde en ocasiones se desempeñó como ayudante del precursor Rodolfo Kubik .

ORIGEN UNIVERSITARIO

No se puede contar la historia del Opus Cuatro sin contar la del Coro Universitario. El citado Kubik, célebre tanto por su talla de gran compositor como por su mal carácter, había fundado el coro en 1942, siendo la primera coral universitaria del país. “Llegué a La Plata a principios de 1964, con el doble objetivo de estudiar derecho e ingresar al Coro Universitario. En ese momento el movimiento coral era mucho más pequeño de lo que fue después, y el Coro Universitario de La Plata tenía una gran reputación en el ambiente musical argentino”, dice Galiana en sus memorias, tituladas Mis vivencias con Opus Cuatro (Editores Argentinos 2018).

En su largo recorrido Opus Cuatro recorrió 500 ciudades y pueblos de todo el mundo

Ese 1964 fue, en efecto, un año particular en la vida del Coro dirigido desde 1958 por el violinista y director rosarino Roberto Ruiz. Se había recibido una invitación para participar como único representante argentino en el Primer Festival Internacional de Coros Universitarios, que se realizaría en el marco de la Exposición Universal de Nueva York, uno de los eventos más importantes de la época en el que participaban veinte coros de diecisiete países.

Ruiz pensó que, a pesar de no ser un festival competitivo, debía formar el mejor grupo posible en cuanto a calidad de voz y cualidades técnicas. Luego lanzó una convocatoria masiva en todas las áreas de la Universidad, que atrajo a más de 250 jóvenes estudiantes. El repertorio incluyó obras de autores argentinos, populares y folklóricos. Tras un arduo casting, Roberto dio a conocer la lista de los sesenta preseleccionados: allí estaban incluidos tres de los que luego formarían Opus Cuatro: Alberto Hassan, Antonio Bugallo y Federico Galiana.

Opus Cuatro ya suma casi 8000 presentaciones

En esa ocasión el coro Platense tuvo un excelente desempeño. Para la mayoría de los coreutas, era la primera vez que viajaban en avión, y nada menos que a la meca cultural de Nueva York. Entre los presentes también estuvo Juan Carlos Cuacci, un tenor platense estudiante de Economía, hijo de un reconocido músico de tango. Eran ocho jóvenes de entre 19 y 22 años, vagando por las calles neoyorkinas en un momento en que no había tecnología avanzada ni comunicaciones rápidas. Esa fue la semilla de la que brotó Opus Cuatro. Por entonces La Plata, era un verdadero afluente de diversas culturas que germinaron en medio de la efervescencia política y social de las décadas de 1960 y 1970, y que se perfilaba como escenario de un fenómeno coral que, con el tiempo, adquirió excelencia internacional.

Los integrantes del coro universitario recordaron las tradicionales cantatas al final de los conciertos, habitualmente organizados por Antonio Bugallo. “Mi pregunta recurrente al final de estas cantatas era: ´Antonio, ¿cuándo vas a armar un grupo vocal para cantar y ganarnos unos mangos?, que producimos en los hermosos negros spirituals”, evoca Federico Galiana sobre los hechos anteriores. a la decisión de Antonio de llamar a su puerta y proponerle la creación del grupo.

Con esa primera formación, Opus Cuatro se posicionó, desde La Plata, en la línea de las agrupaciones musicales de vanguardia. Desde 1961, con la aparición de Los Huanca Hua y las ideas innovadoras de Chango Farías Gómez, había comenzado a surgir en Argentina y otros países latinoamericanos un movimiento de agrupaciones que transitaban nuevos repertorios y daban un tratamiento vocal y sonoro diferente con repertorios de música popular y de raíz folklórica. El surgimiento de Opus Cuatro se inscribió en la tradición de experiencias pioneras como las del Cuarteto Gómez Carrillo en la década de 1940, Los Andariegos, el mencionado Complejo Universitario Achalay de La Plata y Los Trovadores. Todos los críticos musicales están de acuerdo en un punto: el éxito de Los Huanca Hua impulsó la formación de agrupaciones vocales en Argentina, fenómeno que alcanzó una masividad impensable tanto en la proliferación de coros como de público.

INFLUENCIAS

Hasta entonces, la mayoría de los conjuntos trabajaban a dos voces, excepcionalmente a tres. Fue entonces cuando las agrupaciones vocales comenzaron a introducir las cuartas y quintas voces, los contrapuntos, los contracantos y, en general, a explorar las herramientas musicales de la polifonía y las antiguas formas musicales diseñadas para el canto, como el madrigal, la cantata y el motete.

Siguiendo las posibilidades innovadoras para la música folklórica y popular que abrieron los arreglos vocales, se crearon en esa época otras agrupaciones como la Agrupación Vocal Argentina, el Cuarteto Zupay, Buenos Aires 8, el Quinteto Tiempo, Markama, Contracanto y Anacrusa. La corriente se extendió a otros países de la región, como fue el caso del grupo chileno Quilapayún, el Quinteto Contrapunto en Venezuela y la MPB4 en Brasil.

Ya en su primer disco, América (1970), Opus Cuatro mostraba su inclinación por el repertorio latinoamericano.

El primer disco, América, fue grabado en 1970

La conformación del cuarteto movilizó a todo el ambiente de coros en La Plata. Todavía no habían actuado en público, solo frente a algunos amigos que los acompañaron en los ensayos, entre ellos Beto Casanovas, integrante del Coro Universitario que siempre trató de ser tan “elenco” entusiasta. Casanovas fue, años después, uno de los tantos desaparecidos de la dictadura, que golpeó duramente el clima cultural, político y estudiantil de la ciudad.

Lo familiar seguía siendo una constante. A veces "el Holandés", hermano gemelo de Lino Bugallo, dejaba a su hijo Andrés, de poco menos de un año y su primer nieto, al cuidado de Lelia cuando Opus Cuatro estaba ensayando. “El pequeño rubiecito ya caminaba y molestaba bastante, para disgusto de los cuatro. El 20 de agosto de 1968, a poco más de un mes de iniciados los ensayos, debutamos en familia, recién cantando el primer cumpleaños de Andrés”, rememora Galiana, sin dejar de emocionarse.

El primer disco, "América" ​​(1970), marcó el perfil del grupo con un repertorio americanista y ritmos propios de la cultura afroamericana.

A partir de 2012 Andrés Bugallo , en correspondencia con el mito del origen, pasó a formar parte del Opus Cuatro, cuando ocupaba un relevo. “Sentí un cosquilleo profundo. Los Bugallo son los directivos del grupo, aunque a mediados de los 70 empezaron a marcharse, Antonio era el ideólogo. Los Bugallo tomamos la vocación de cantar en una ciudad en la que se fue afianzando una marcada tradición de grupos corales. Después de esa generación fundadora todos somos músicos profesionales, especialmente en cuanto a la música vocal y el trabajo de dirección de coros. Con ese ADN en la sangre me convocaron de Opus”, dijo Andrés, quien estuvo varios años en el grupo participando en conciertos internacionales, incluida una extensa gira por Europa. "Opus Cuatro es muy popular en Francia, Holanda e Italia. Lo siguen considerando como un referente en el campo vocal. Y también recorrimos Argentina de punta a punta, sintiendo el calor de la gente en cada show. Fue una experiencia popular, inolvidable”.

Con Mercedes Sosa, una de las tantas figuras con las que compartieron escenario

“Queremos un tenor de Bugallo para el Opus Cuatro”, le dijo aquella vez Federico Galiana, cumpliendo el papel que en su día desempeñó Antonio, el tío de Andrés.

-Debutaron en mi primer año de vida. Así que ya me estaba preparando para este momento - respondió Andrés, aceptando la propuesta, que en su caso duró hasta 2018.

LARGO CAMINO

Ya han pasado cerca de 8.000 presentaciones en más de 500 ciudades y pueblos de todo el mundo, incluidas 29 giras en Europa y 9 en los Estados Unidos, y más de 300 canciones grabadas en 24 álbumes. Fuera del circuito comercial y siendo una propuesta que más allá de su brillo setentero fue abandonada paulatinamente por el mercado musical, Opus Cuatro se ha reinventado con el paso de los años, a pesar de las crisis, los cambios de integrantes y de la disminución de presentaciones, aferrándose a la gesta de Platense que los vio nacer no solo como un laboratorio de ideas vocales sino como un grupo de firme compromiso político y artístico. Además de viajar por los sonidos habituales del tango, el folklore latinoamericano y la música negra, Opus Cuatro se renovaba, incorporando chamamé y boleros al repertorio. En uno de los conciertos más recordados de la última década, interpretaron la Misa Criolla de Ariel Ramírez con la ayuda de los reconocidos músicos Rolando Goldmanen charango, Pablo Zartmann en piano y el Conjunto Vocal Nubia.

 
Con Juan Alberto Badía, en la televisión

“Cuando empezamos había muchos espacios de música para salir en televisión, pero hoy se han cerrado. La televisión se maneja con otro criterio, no el artístico, casi no hay programas musicales ni culturales, porque muchos toman la cultura como un negocio y la cultura no es un negocio, sino una inversión”, dijo Hernando Irahola , actual integrante de Opus Cuatro. como síntesis del presente del grupo.

 Opus Cuatro ha recorrido un largo camino con el Coro Universitario de La Plata, construyendo un repertorio común de obras a capella que va desde la música religiosa del siglo XVI -Motetes de Palestina y Victoria- hasta la música popular argentina folklórica. o contemporáneos -Carlos Guastavino, Atahualpa Yupanqui, Astor Piazzolla, Eladia Blázquez- , así como obras de grandes autores clásicos y románticos -Brahms, Mendelsshon, Mozart-, música latinoamericana y espirituales negros.

Producción especial por el cincuentenario de Opus Cuatro

Influenciado por otras agrupaciones vocales, paradigma de una época cultural donde la música colectiva erigió a La Plata como referente nacional, las huellas del surgimiento de Opus Cuatro permanecen intactas en cada rincón de la ciudad: no hay club ni biblioteca ni institución en La Plata. que no tiene su coro vocal.

A lo largo de los años Opus Cuatro ha editado 24 discos. Algunos de ellos grabados en Alemania, Holanda y Estados Unidos.

Hoy el mítico Opus Cuatro, nacido en la ciudad de las diagonales y conocido en todo el mundo, lleva 53 años de existencia y este año se despide de los escenarios, dejando su legado al Cuarteto Karé , integrado por Federico Galiana -el único -que ha continuado desde el grupo fundador-, Hernando Irahola, Diego Namor y Simón Fahey . En el último festival de Cosquín, donde interpretaron un repertorio folklórico con piezas al estilo de “Digo la mazamorra”, “Te quiero” y “Alfonsina y el mar”, Galiana bromeó: “No vamos a hacer como Los Chalchaleros ellos Fueron cinco años con su despedida. Estamos en el momento adecuado para dar un paso al costado antes de que empecemos a decaer, dejando el mejor recuerdo a quienes nos aman”.