¿Qué tiene para poder cumplir los objetivos? ¿Se reforzó bien? ¿Tiene más o menos que el año pasado? Por un lado el cuerpo técnico ya lleva un tiempo de trabajo, el equipo se convirtió en competitivo y pudo haber conseguido un lugar en la Copa Sudamericana de no haber mediado algunos resultados malos en las últimas fechas, tal vez con decisiones equivocadas, como la de guardar a los mejores en aquél partido con Argentinos. Pero eso ya es historia y no se puede cambiar.
Por un lado perdió a su goleador y a uno de los distintos del plantel como el Pulga Rodríguez, que pareció que quería irse antes de llegar, aunque es imposible discutir su calidad y su importancia. Fue clave en la levantada del equipo con sus pinceladas y sus goles. Ese vacío lo ocupó o lo intentará reemplazar con un -a priori- muy buen mercado de pases.
Por un lado logró retener al colombiano Johan Carbonero, con una inversión muy importante, le extendió el contrato al capitán Brahian Aleman, emblema y pieza de vital importancia desde la llegada de Gorosito, que le dio un rol de líder que al uruguayo le sentó muy bien. También retuvo a Cecchini, un jugador más terrenal, pero que fue otro de los recuperados por el DT.
Mantuvo la base y más allá de las lesiones de Matías Melluso no perdió a otro titular. Eso es terreno ganado, porque no se puede empezar de cero siempre. Llegó un buen delantero como Cristian Tarragona, de gran paso por Patronato hace un tiempo y de un año y medio en Vélez correcto, con un mejor inicio que final pero un atacante interesante.

Por otro lado llegó Franco Soldano, un punta a recuperar pero que supo ser un hombre valioso en el Boca campeón de no hace mucho tiempo atrás. No viene con un gran presente pero no deja de ser un nombre atractivo e interesante.
También llegaron dos jugadores pedidos por el entrenador. Uno Agustín Cardozo, a quien Gorosito conocía de Tigre, que se adaptó bien, hizo una buena pretemporada y de no ser por una molestia hubiera arrancado entre los 11 titulares. Y el joven paraguayo Ramón Sosa, por quien el entrenador insistió y hasta casi suplicó por su llegada. Es joven, está precedido de buenos antecedentes y con él se busca tener la misma explosión por las dos bandas de ataque. Gimnasia hizo una buena inversión por el ex Olimpia.
Por un último hay que mencionar al formoseño Oscar Piris, tal vez el nombre menos seductor del mercado, que llegó de Delfín de Ecuador a tener su primera experiencia en el fútbol grande de la Argentina y que por ahora será una alternativa para la defensa. Desde afuera pare3ce ser el mayor interrogante, si no se debió buscar un jugador líder para esa zona. Solo el correr de los partidos tendrá la respuesta

BAJAS NO TAN SENSIBLES
Salvo la ida del Pulga, el plantel no perdió titulares. Es cierto que la no renovación al capitán histórico, Lucas Licht, hizo algo de ruido pero no es menos cierto que su participación no era tan continua.
El resto de los que se fueron son suplentes o jugadores de poca o nula participación como Insfran, Mancilla, Pérez García, Cocimano, Holgado, el juvenil Castillo (no debutó en primera), más las nuevas salidas de Bolivar y Comba.
LOS DESAFIOS

Como mínimo Gorosito quiere pelear bien arriba, ser protagonista, meterse en una copa internacional. No es poco pero esta vez lo intentará a partir de un promedio que no puede descuidar pero que le permite gozar de cierta tranquilidad. De no surgir imponderables no sufrirá riesgos.
El primer capítulo no es sencillo ante Racing no es sencillo pero tampoco imposible, porque el equipo de Gago está en pleno armado y es tal vez mejor enfrentarlo en el arranque. Después llegará el San Lorenzo de Troglio al Bosque, y otros dos partidos fuera de la ciudad con rivales complejos como Bánfield y Defensa.
Las ilusiones están, el mercado de pases fue de los mejores de los últimos tiempos, la confianza está. Ahora todo hay que revalidarlo donde mueren las palabras, en el verde césped.