Lionel Messi estiró la cuenta en favor de la Selección nacional y marcó el segundo tanto del encuentro, que a la postre terminaría empatado segundo antes de que se cumplieran los 10 minutos del tiempo adicionado por el árbitro del encuentro. El capitán argentino no perdonó al arquero Andries Noppert desde los doce pasos y cambió por gol el penal cometido a Marcos Acuña.
Aunque la transmisión mostró con detalle la ejecución, una parte del festejo del 10 argentino pasó desapercibida a las cámaras. Tras redimirse del penal errado ante Polonia, Messi emuló el festejo que popularizó Juan Román Riquelme: el Topo Gigio.
Luego de convertir su cuarto gol en la Copa del Mundo y haberse convertido junto a Gabriel Batistuta en el máximo goleador argentino en la historia de los mundiales, el capitán albiceleste primero salió disparado para celebrar con sus compañeros e hizo su típica celebración con los dedos índices apuntando al cielo, pero luego después realizó un salto y colocó las manos detrás de sus orejas, emulando la celebración del actual vicepresidente de Boca.