El Gobierno nacional aceptó la renuncia presentada por el titular de la Oficina Anticorrupción, Félix Pablo Crous, mediante un decreto publicado este viernes en el Boletín Oficial. La norma, firmada por el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gabinete de la Nación Juan Manzur, da lugar a la renuncia al cargo de Crous a partir del 1 de enero del 2023 y se agradece al funcionario los "valiosos servicios prestados en el desempeño de su cargo".
Crous, que fue miembro y fundador de la agrupación kirchnerista Justicia Legítima, asumió el cargo con la llegada de Fernández a la Presidencia. Antes, durante el gobierno de Mauricio Macri, había sido fiscal titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin).
Como cabeza de la Oficina Anticorrupción, adoptó varias medidas que provocaron polémica. La última fue a mediados de este 2022, cuando renunció a ser querellante en la causa Vialidad, donde recientemente fue condenada Cristina Kirchner. La otra querella estatal, a cargo de la Unidad de Información Financiera, también se bajó del proceso y la Fiscalía pasó a ser el único acusador que tuvieron los imputados. "La OA tiene entre sus funciones la prevención de la corrupción y la investigación; su capacidad de litigar fue sobredimensionada durante la gestión de Cambiemos", argumentó en aquel entonces.
La salida de Crous se suma a otras renuncias registradas en las últimas horas, entre ellas las de la titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), Victoria Donda, la del titular de la Casa de la Moneda Rodolfo Gabrielli (eyectado del cargo por Sergio Massa) y la de directora del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Betina Stein.

La salida de la exdiputada nacional, a diferencia de la de Crous, no fue en silencio. La ahora exfuncionaria publicó una extensa carta en la que no ahorró críticas al gobierno que conduce Fernández y cuestionó que decidió dar un paso al costado "por el hecho de ser mujer y no encontrar en el gobierno nacional espacio legítimo para que nuestras voces sean debidamente escuchadas".
"Hoy redacto estas líneas alejándome de mi rol institucional como titular del INADI, justamente convencida de que se dejó de escuchar allí donde más se debe hacerlo", escribió quien debía permanecer en su cargo hasta este 31 de diciembre, tras una extensión autorizada por decreto desde octubre y sentenció que la Casa Rosada "dejó de escuchar a las voces que desde hace tiempo largo venimos insistiendo en la necesidad de establecer instancias para llegar a una síntesis necesaria en medio de una gestión nacional que cada vez nos fue dejando con más sabor amargo y sin capacidad de respuesta a demandas crecientes y complejas para una sociedad que espera más de nosotros".