En Argentina, este jueves se celebra el día del Camionero en recuerdo del Primer Convenio Colectivo de Trabajo que consiguió el sector en 1967. El gremio que conducen Hugo y Pablo Moyano tiene su seccional en La Plata que está cargo de Miguel Forte desde hace 21 años. Primero fue interventor y luego resultó electo en las urnas. También incursionó en la política: fue dos veces concejal y hasta hace un año ocupó un cargo en el gabinete del intendente Julio Garro como secretario de Transporte.
Forte tiene 62 años y se reivindica "peronista de toda la vida". Está casado con Liliana, tiene 3 hijos y 5 nietos. "Ella me aguanta desde que tenía 16, pude viajar y trabajar en todos lados. Sin ella no hubiera sido nada", subraya. Comenzó a trabajar en los años 80 en la empresa recolectora Manliba. Allí se inició su carrera gremial. "Apenas empecé a trabajar me afilié al gremio, también tuvo que ver con la llegada de Moyano. Estuve bajo el paraguas de Hugo siempre", explica. Fue delegado, secretario y luego interventor en Campana, en Lanús y finalmente en La Plata. Terminada la intervención, resultó electo en las urnas junto a Gustavo Gallardo como secretario adjunto, quien tiene todas las fichas para sucederlo cuando se jubile. La seccional tiene 4.500 afiliados y comprende a la región de La Plata, Dolores, Brandsen, Chascomús, Berisso, Ensenada y General Paz.
Desde el sindicato, Forte también saltó a la arena política, siempre por mandato de Moyano. Fue concejal dos veces. Se postuló en 2009 por la lista que armó el entonces intendente Pablo Bruera. En el 2013 se preparaba para ir con el Frente Renovador pero el acuerdo de Moyano con Francisco De Narváez lo obligó a cambiar de partido y le impidió reelegir. Volvió al Concejo en 2015 de la mano del massismo hasta 2019, previa candidatura a diputado provicial en 2017 por un armado vecinalista. A fines de 2019, también por acuerdo de Moyano con el intendente Garro fue designado secretario de Transporte, cargo del que se fue en diciembre de 2021 con un portazo, luego de que estallara el escándalo por la "Gestapo sindical" que investiga la Justicia Federal.
En diálogo con 0221.com.ar, el dirigente camionero habla de la actualidad del sindicato que este jueves celebrará su día con un congreso nacional y un festejo en el camping de Camioneros Fútbol Club. Explica por qué dejó la gestión de Cambiemos y también adelanta cuáles son los planes para 2023.
—¿En qué situación encuentra al sector este día del Camionero?
—Estamos gremialmente muy bien gracias a Pablo Moyano, con la CGT y la búsqueda del salario familiar y de un bono para todos los trabajadores. Nosotros ya tenemos nuestro propio bono y, pese a eso, consiguió más. Se preocupa por todos los trabajadores porque lo hizo de manera individual por Camioneros cuando tocó discutir paritarias. Y cuando le tocó por la CGT pidió el bono para todos en general y, aparentemente, es un bono que también nos toca. Hoy es un día importante y aprovechamos para saludar a todos los trabajadores camioneros de la ciudad y de la región y agradecerles el compromiso que tienen con la institución, ese ida y vuelta que tenemos, que son años de trabajo de las dos partes.

—¿Cómo trabaja el gremio con las empresas de la región?
—La idea es que las empresas crezcan respetando el convenio y a la gente. Para nosotros el diálogo es fundamental. Acá en la seccional nos entendemos con la mayoría de las empresas. Lo nuestro se limita a hacer cumplir la planilla que firman a nivel nacional Pablo y Hugo, y aplicar el criterio y entender las necesidades de las empresas que tal vez necesitan una cuota más o menos, lo que no hace a la diferencia. Hablando nos entendemos y no tenemos grandes problemas.
—¿Cuál es el salario mínimo del que arranca a trabajar?
—Aproximadamente 180 mil pesos de básico. Hay distintos adicionales que corresponden a cada una de las actividades y que incrementan el sueldo: por ejemplo, en las empresas de gaseosas, en la recolección, en los camiones de caudales. Arrancamos de un básico y luego se le suman los adicionales de cada sector.
—¿En qué porcentaje cerró la paritaria de este año?
—En 107% más un bono de 100 mil pesos en cuatro cuotas.

—Se va a cumplir un año de su salida del gabinete de Julio Garro. ¿Por qué se fue?
—Por una cuestión de lealtad, porque correspondía, porque no tengo ni que preguntar porque fui a parar ahí a pedido de mi conductor. Y yo creí que había sido ofendido y correspondía que yo me vaya. No tenía ni que preguntar, tenía que irme.
—¿Moyano se sintió ofendido?
—No, yo sentí que lo ofendieron. No se qué sintió él. Él no permitiría que me falten el respeto a mí, entonces no puedo permitir que le falten el respeto a Hugo o a Pablo. Pasó lo de la Gestapo y yo actué como correspondía. Hice lo que tenía que hacer.
—¿Cómo trabajó con Garro?
—No la pasamos mal con Garro. Yo soy peronista de toda la vida y conseguí más respuestas de la mano de Garro que de los intendentes que estuvieron antes. Conseguimos un contrato para la gente de la recolección a la que representamos. Nosotros siempre tenemos conversaciones con cualquier intendente que venga porque la gente de la recolección es afiliada a Camioneros. Veníamos de prórrogas y prórrogas de contrato hasta que llegó Garro, hablamos, le explicamos, nos entendió, nos devolvió 100 puestos de trabajo y nos permitió poner mujeres a manejar y mujeres peones en condiciones de igualdad que los hombres. Hoy tenemos aproximadamente 40 mujeres que manejan, que están en barrido y a cargo de las bolsas verdes. La respuesta de quien menos esperaba fue positiva. Me tuve que ir porque me tenía que ir porque correspondía y no dejo de agradecer la oportunidad que nos dio para la gente que represento. No tengo nada para criticar más allá de la Gestapo, que es gravísimo, y que es el limitante que hizo que me vaya.

—¿Va a candidatearse en 2023 para volver al Concejo Deliberante o para buscar otro cargo?
—Creo que el sindicato de Camioneros se merece un lugar, tanto por el trabajo en la CGT como en el Concejo Deliberante pero creo que quizás no sea yo hoy la persona que deba estar en ese lugar. Pero sí que Camioneros se ganó el lugar por trabajo. No renunciamos a esa posibilidad pero creo que no soy yo el hombre que está a la altura de las circunstancias que se precisan para ese lugar. Tenemos gente capacitada, pero siempre respondemos al mandato soberano. Somos piramidales.
—¿Lo sorprendió la decisión de la vicepresidenta Cristina Kirchner de no ser candidata a nada?
—Por ahí es muy apresurado porque realmente tiene un caudal de votos muy importante. En el momento, con el temperamento que tiene lo dijo y lo va a sostener porque lo dijo, pero hay gente que confía en ella y pretende que sea. Creo entonces que todavía no quiere decir nada su manifestación.
—¿Quiere decir que hay tiempo de convencerla?
—Creo que sí. Tiene un caudal de votos, tiene un peso. Hay que esperar a ver si esto lo mantiene. Hizo una carrera brillante, es una platense para el orgullo. Hay algunos criterios que puedo no compartir como ser tan terminante en algunos casos, yo soy más de dialogar que de romper. Creo que el mejor momento de Camioneros en La Plata fue durante el gobierno de Néstor Kirchner. Ella es consecuencia de ese gobierno y somos respetuosos con eso. Con Néstor, nosotros estuvimos muy muy bien. Tuvimos el pico de afiliados en ese momento porque el Estado hacía una devolución a las empresas en combustible e insumos. A eso se le sumó la disminución de horas y la mejora salarial. Y lo más importante de Néstor es que era hincha de Racing, como yo.