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El macabro crimen que conmovió a La Plata desató una fuerte polémica judicial

Hernán Bustos Rivas, titular de la UFI N° 5 de Quilmes y fiscal a cargo de la desaparición de José Barboza, decidió no investigar el asesinato.

Según trascendió en las últimas horas, el funcionario judicial a cargo de la desaparición de José Francisco Barboza (39) consideró que su competencia en el caso culminó cuando hallaron el cuerpo sin vida, ya que se investigaba una "averiguación de paradero". Debido a esto, el fiscal Hernán Bustos Rivas, a cargo de la UFI N° 5 de Quilmes, se excusó y la causa terminó quedando a su par, la fiscal María Eugenia Di Lorenzo.

La titular de la UFI N° 17 del Departamento Judicial de La Plata está de turno y fue quien se hizo cargo de la investigación por el homicidio pese a que no le corresponde, ya que el caso se inició con la denuncia de la familia de Barboza en jurisdicción de Florencio Varela.

"Priorizanos la realización de las primeras medidas de prueba (autopsia, informes sobre los movimientos del teléfono y otros elementos) antes de ponernos a pelear por la competencia. Sabemos que este caso sucedió afuera de nuestra área de injerencia, pero entendemos que hay una familia pidiendo justicia", explicaron desde la fiscalía de La Plata.

En el expediente iniciado en Varela hay dos cuerpos y medio (más de 500 fojas) y la causa será llevada a La Plata en las próximas horas.

EL CASO

El remisero, que era buscado desde el 28 de octubre, fue hallado sin vida a la vera de la Ruta 36 a la altura de 416, en el límite entre La Plata y Florencio Varela. Fuentes policiales indicaron que el cadáver estaba envuelto en una alfombra y en avanzado estado de descomposición. Los investigadores creen que se trató de un ajuste de cuentas.

En ese marco, 0221.com.ar accedió al resultado de la autopsia preliminar que arrojó que Barboza sufrió "traumatismo de cráneo y asfixia por compresión externa". Además, detallaron que había un moño colocado en la parte superior del elemento que lo tapaba, "como si fuera un regalo".

El hombre era buscado intensamente desde hacía once días, cuando salió de su casa ubicada en el partido de Bosques, Florencio Varela, para encontrarse con Diego, un amigo que lo iba a acompañar a comprar un vehículo que estaba a la venta a través de la plataforma Marketplace.

En su denuncia, Roxana -esposa de Barboza- aseguró que había vendido una camioneta la semana anterior a su desaparición y tenía en su poder más de un millón de pesos para comprar el otro automóvil. Sin embargo, el remisero volvió a la cuadra de su casa unas horas después en el auto de su amigo, sin haber concretado la transacción. Esto se pudo corroborar a partir de los registros de las cámaras de seguridad de la zona.

"Diego lo trajo a José a casa, entró en el estacionamiento y después de ahí no se ve más nada", contó en aquel entonces a Telenueve, al tiempo que agregó que a su amigo "no lo veía desde hacía ocho años". Además, recordó que recibió un llamado anónimo: "Fue a las 11.45 de la mañana en el que una mujer me decía: 'Yo sabía que iba a pagar'".

Voceros judiciales indicaron que "no está acreditado"” que Barboza haya ido a comprar una auto y aclararon que están analizando "los contactos telefónicos" que mantuvo las horas previas a su desaparición. A su vez, señalaron que había averiguado precios de hoteles en La Plata y deslizaron que tenía "problemas económicos y de pareja". "Tenía antecedentes de haber padecido un cuadro depresivo", aseguró una de las fuentes.

El pasado 2 de noviembre, la Provincia emitió una alerta de búsqueda a través de la cuenta de Personas Desaparecidas en Buenos Aires, en las redes sociales.

Tras varios rastrillajes, la Policía halló el cuerpo de Barboza a la vera de la Ruta 36. Tras la recolección de las primeras pistas, y por las características del escenario, los investigadores creen que podría haberse tratado de un ajuste de cuentas o un crimen con sello mafioso.

El hecho generó una gran conmoción entre los vecinos de la zona. Es que, tras un llamado al 911, efectivos policiales acudieron al lugar del hecho y montaron un importante operativo para evitar que se contamine la escena y lograr que los peritos trabajen con tranquilidad para hallar pruebas.

Fuentes judiciales le dijeron a 0221.com.ar que identificaron el cuerpo de José por los tatuajes del nombre de sus hijos: Tiziano, Tobias y en el pecho se podía leer Oriana. Además, tenía un trébol de cuatro hojas en su muñeca derecha.

Rápidamente, los familiares de Barboza se trasladaron a la morgue judicial de La Plata para reconocer el cadáver. "No solo los tatuajes y las características de la vestimenta coincidían, sino que en el bolsillo de su pantalón se encontró el DNI y el registro", agregaron.

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