En medio de la marcha tripera que pidió justicia en el Bosque por César "Lolo" Regueiro, dos mujeres pinchas se destacaron entre la marea azul. Eran Andrea y su hija Luz, que se acercaron a la cancha del Lobo para dejar unas flores, a modo de homenaje simbólico, para el hincha que murió durante la represión.
En diálogo con ESPN, Andrea aseguró que "lo que pasó ayer (por el jueves) nos pasa a todos, una barbarie. Porque todos tenemos parientes de otros partidos, mis ahijados son de Gimnasia, ella (por su hija, Luz) tenía compañeros de Gimnasia y estaba desesperada, llorando, diciéndome 'mamá ¿qué les va a pasar?'. Lo mirábamos por tele y decíamos, esto no puede estar pasando a esta altura del siglo", dijo la mujer mientras acompañaba la manifestación.
"Es evidente que fueron inoperantes en todo el sistema que armaron, encima jugando con Boca, incluso entre Estudiantes y Gimnasia hay más control. Lo de Regueiro, no lo conozco, pero me pongo en la piel de la familia, que quedó destruida. Eso es lo más trágico, y hay muchas familias destruidas, hay gente internada, chicos que estuvieron internados", repasó Andrea.
Por su parte, Luz manifestó a los y las hinchas de Gimnasia que "estamos con ellos, fue una vergüenza lo que pasó y tienen toda nuestra ayuda a disposición. A mis compañeros fui viéndolos por historias de Instagram, primero felices y después el desastre en la cancha, adentro del campo de juego, se veía el gas... fue una vergüenza para mí", opinó la joven.
En el ramo que llevaron dejaron una pequeña carta, que rezaba: "De la familia Arias, solo 90 minutos nos separan, descansá en paz". Según Andrea, "esto es lo que podemos decir, que estamos con ellos. Nuestro corazón está con ellos. Podíamos haber sido alguno de nosotros", indicó, antes de dejar el ramo de flores en la puerta a modo de homenaje.