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Juicio por el crimen en Barrio Hipódromo: los testimonios de la familia de la víctima

Patricia Ango y Juan Plotycia recordaron las últimas horas de la joven asesinada, hecho por el que juzgan a un albañil que trabajó en la casa de la pareja.

Llantos de la madre. Recuerdos a flor de piel de su pareja. Dolor interminable de ambos. En la primera jornada del juicio oral por el crimen de Sabrina Antoniolli, su madre y su pareja fueron los primeros testigos en declarar. Frente a ellos estuvo Marcelo Oscar Doval, en silencio, sentado en el banquillo de los acusados, detenido por un delito que, en caso de ser declarado culpable, se paga con pena única: prisión perpetua.

Patricia Mariel Ango, es la madre de la víctima. Entre llantos recordó a su hija, dio detalles de su vida, sus estudios y planes de futuro. “Proyectaba su vida junto con Juan”, señaló antes de quebrarse en llanto. Dijo que a la víctima le fascinaba viajar y dio detalles de la relación de pareja.

Luego fue el turno de Juan Ignacio Plotycia, pareja de la víctima, quien también fue agredido en el ataque y se salvó de milagro. De profesión contador público, recordó la última vez que vio con vida a Sabrina. El día del crimen “Sabrina me llevó a la estación de trenes de La Plata, yo viajé a Bernal a trabajar para ARBA, nos despedimos con un beso, fue la última vez que la vi”, señaló.

El viudo relató que durante ese día, el 23 de agosto de 2018, intercambió mensajes telefónicos con su pareja. Cuando regresó a su casa, fue atacado a mazazos y con una cuchilla, logró escapar del ataque y alcanzó a pedir ayuda a los gritos. El agresor se fue de la escena del crimen “gritando auxilio cómo si lo hubieran atacado a él”, recordó.

Cuando logró reponerse, encontró el cuerpo de Sabrina, boca abajo, en el baño de la casa que compartían en 116 entre 32 y 33. El sospechoso fue detenido en 8 y 32 gracias a la llamada de un vecino al 911 que le dio datos precisos al grupo de policías. En poder del acusado encontraron las llaves del auto y el celular de Sabrina.

También declaró una mujer que fue testigo de la captura de Doval quien recordó que al momento de la aprehensión el acusado gritaba “pégenme un tiro” de manera reiterada. En otro testimonio, un comerciante recordó que el día del hecho ingresó a su local una persona de similares características, con al menos un golpe en la cara y la remera ensangrentada. “Me dijo que había sido víctima de un robo”, rememoró.

Por último expusieron peritos que trabajaron en la escena del crimen quienes ilustraron a jueces y partes de la cantidad de sangre encontrada en el lugar y detallaron los lugares que intentaron ser limpiados por el asesino, se sospecha, para borrar huellas, rastros y evidencias que lo incriminen.

El juicio oral está a cargo del Tribunal Oral Criminal III de La Plata, integrado por Santiago Paolini, Ernesto Domenech y Andrés Vitali, por la secretaría de Andrea Lamamy. La acusación está en manos de la fiscal Victoria Huergo y del abogado Juan Tiberio en representación del viuda y la madre de la víctima como particulares damnificados. La defensa está en manos del letrado Gastón Nicosia, quien en los lineamientos previos sostuvo que solicitará un “veredicto de no culpabilidad y en consecuencia la absolución de acusado”.

La próxima audiencia será este viernes 17 de septiembre, a partir de las 10:00 horas, en la sede del fuero Penal de La Plata, con la declaración de más testigos.

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