miércoles 15 de abril de 2026

Barrio por barrio, el rol de los coroneles en el triunfo de Garro en La Plata

Los resultados de las PASO permiten evaluar el trabajo y los resultados de la campaña realizada los principales responsable territoriales del oficialismo.

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Después del triunfo en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del domingo los principales dirigentes del oficialismo platense y el propio intendente Julio Garro comenzaron a analizar el comportamiento del electorado en cada barrio, a sacar cuentas en las zonas donde la elección fue más pareja o incluso la oposición acortó alguna distancia y a evaluar la responsabilidad de cada "coronel" con responsabilidad territorial y la efectividad de las estrategias aplicadas durante la campaña. Los datos del escrutinio provisional, con más del 95% de las mesas escrutadas permiten sacar conclusiones en dos planos distintos: por un lado en la interna de Juntos, en la que la lista con los candidatos del jefe comunal se impuso al radicalismo en todas las localidades con contundencia y con picos sorprendentes en algunos lugares como el Casco Urbano; por otro lado en la comparación de ambas listas de Juntos con las del Frente de Todos, a las que superaron con diferencias notorias en las localidades más pobladas del sur y el norte del distrito, además de todos los circuitos del casco urbano.

Esa última conclusión queda reflejada en el mapa de los barrios elaborado por 0221.com.ar a partir de los datos disponibles de la elección, sumando los circuitos pertenecientes a cada delegación. Las dos listas de Juntos sumadas arrasaron consolidando la diferencia con la oposición en todas las delegaciones del cordón norte: Villa Elisa, City Bell, Gonnet, Villa Castells, Hernández, Ringuelet y Tolosa. Pero también sumaron más votos en el Casco Urbano y las localidades más pobladas del sur y el oeste: San Carlos, Los Hornos, Olmos, Altos de San Lorenzo y Villa Elvira.

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El gráfico es elocuente para interpretar que el Frente de Todos logró imponerse en el anillo periférico de las zonas oeste y sur, las cuales si bien ocupan una importante superficie son las que menos caudal electoral tienen por sus índices poblacionales: Arturo Seguí, El Peligro, Melchor Romero, Abasto, Etcheverry, Arana, Parque Sicardi e Ignacio Correa.

Es muy significativo la comparación de la distribución cromática (amarillo para Juntos y azul para el Frente de Todos) respecto del antecedente electoral inmediato, las elecciones generales de octubre de 2019, en las que Garro obtuvo la reelección. El dibujo es muy similar salvo por las conquistas del oficialismo en las escuelas de Altos de San Lorenzo y San Carlos, dos territorios con un importante caudal de votos.


Los resultados tienen inmediatamente una lectura hacia el interior del armado territorial del garrismo, donde cada uno de los principales dirigentes que responden al intendente Garro tienen responsabilidades sobre algunos de los territorios. Y las primeras conclusiones, esbozadas en las primeras horas después de las PASO y analizadas en mayor detalle en la reunión de gabinete a la que el intendente convocó este miércoles y en la que les expresó a sus funcionarios: “tenemos que estar en los barrios, seguir fortaleciendo la presencia del estado en cada rincón de la ciudad. Eso es lo que los vecinos esperan de nosotros, por eso los quiero enfocados 100% en la gestión”.

Una de las lecturas que se consolidó es el rol clave que tuvo en el trabajo electoral el núcleo de garristas duros que se creó algunas semanas antes del cierre de listas y se autodenominaron como "paladar negro". Allí reportan secretarios del gabinete y dirigentes de extrema confianza del jefe comunal. Considerados hacia adentro del oficialismo como  los guardianes en los que el jefe político descansa para conservar un poder que a la vez le permitirá ensanchar la espalda en la rosca provincial que lo tiene como protagonista del Grupo Dorrego de intendentes opositores.

La primera lectura sobre el escenario permite inferir que los integrantes de esa mesa chica aparecen como los principales ganadores de las PASO. En la primera foto con la que los "paladar negro" se presentaron en sociedad aparecían el ex presidente del Concejo Deliberante Fernando Ponce y los secretarios José Etchart (Espacios Públicos) Luis Barbier (Obras Públicas), Darío Ganduglia (Seguridad) y Julieta Quintero Chasman (de Desarrollo de la Comunidad), la única que todos ellos que fue candidata.

Junto a Ponce y como representantes de la Juventud, Quintero Chasman coordinaron el Casco Urbano y el barrio El Rincón, dos sectores donde el oficialismo sacó más de la mitad de los votos (51,3% y 51,,2%) respectivamente. Barbier, en tanto, fue el responsable de sostener el triunfo la populosa Villa Elvira (fue 40% a 36%) una zona donde el Frente de Todos concretó buenas elecciones en 2019. Se sabe el secretario de Obras Públicas fue una de las primeras incorporaciones con un perfil peronista que hizo Garro. En su entorno analizan que el trabajo rindió sus frutos. 

Otro de los pesos pesados de los "paladar negro" es el secretario de Seguridad Darío Ganduglia, tal vez el de mayor confianza del intendente, quien centró su trabajo territorial en Los Hornos, otro de los grandes conglomerados urbanos de la zona oeste. En su caso logró estirar las diferencias que el intendente le había sacado a Florencia Saintout en esa zona en octubre de 2019: pasó de 44 a 39% aquel año, a 44 a 32 el domingo último.

También es rescatado el trabajo de Etchart, el funcionario con origen en la Coalición Cívica que es uno de los más nuevos en el gabinete. Asumió como titular de Espacios Públicos en diciembre de 2019 y se hizo cargo del trabajo político en la zona de Hernández, donde Juntos aventajó al Frente de Todos por 5 puntos. 

También es observado de cerca el resultados por otro caciques, el concejal Nelson Marino, quien se impuso en Olmos y un sector de Villa Elisa, pero no consiguió los mismos guarismos en otras zonas del oeste platense -El Peligro, Abasto Romero y Etcheverry- en las que el peronismo hizo valer su peso.

La lectura respecto de las causas de los resultado se centra en el tipo de campaña que encaró el oficialismo de la ciudad, centrado fuertemente en la figura del propio intendente que puso su foto y su nombre en las principales imágenes de la campaña, junto a las del candidato a diputado nacional, Diego Santilli y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta

Pero también en la repetición del trabajo en la calles llevado adelante hace dos años, después de las PASO en las que el Frente de Todos había cosechado más votos que Juntos por el Cambio. Para eso -según analizan en el entorno del intendente- el comando de campaña oficialista se respaldó en las decisiones que emanaron del núcleo duro de los "paladar negro". Y eso se tradujo en acciones concretas en la calle. Algunas involucraron al propio intendente pero otras se tradujeron en cuestiones menos explícitas pero evidentes, como un intenso y temprano reparto de boletas, una coordinación con las delegaciones que se involucraron más con los temas vecinales y una aparición de funcionarios, concejales y militantes que salieron todos los días a los barrios.

El resultado fue elocuente, pero Garro espera más para las elecciones generales y por eso dedicó parte de la tarde del miércoles a bajar línea a su equipo, a partir de ahora con los radicales sumados a la campaña. Sabe que los 44 puntos que sumaron las dos boletas (27 y 17% respectivamente) ofrece margen de crecimiento, por lo menos hasta el 48% con el que el intendente obtuvo la reeleccíón en 2019

Una vez más pondrá a prueba la capacidad de trabajo de sus "coroneles", quienes procurarán mantener y mejorar las cidras en las planillas de los escrutinios una vez que cierren los comicios generales, después de las 18 del domingo 14 de noviembre.

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