El domingo por la mañana Owen Muzzopappa y la pareja de su mamá fueron a pasar el día a una tosquera ubicada en Pontevedra, partido de Merlo, donde solían ir a pescar, pero en esta oportunidad no regresaron. Tras la denuncia de la familia se comenzó una búsqueda que en la madrugada del lunes tuvo un trágico desenlace.
Los buzos encontraron el cuerpo de Owen, de 7 años, sumergido en el agua. Por lo que se pudo conocer hasta el momento, no presentaba signos de violencia y todo parece indicar que ocurrió un accidente.
Durante las horas previas al trágico desenlace, los efectivos de la policía habían encontrado en medio de un rastrillaje el barbijo del menor y el DNI de su padrastro, David Cid, un hombre de 34 años que todavía permanece desaparecido. Ambos habían salido el domingo a las 11 de la casa que compartían con la mamá de Owen y alrededor de las 15.30 dejaron de responder los mensajes y nunca volvieron a la vivienda.
El lugar en donde fue encontrado el cuerpo de Owen fue bautizado por los vecinos de la zona como "La tosquera de la muerte" y, desde hace años, reclaman que sea tapada. Desde el municipio de Merlo insisten en la peligrosidad de estos lugares y afirman que el ingreso está prohibido porque "constituyen verdaderas trampas". "Tienen paredes que se cortan a pique, profundidades que superan los 10 metros y corrientes que no se aprecian en superficie, que terminan succionando a las personas que ingresan", alertaron en 2019.
El hecho es investigado por el fiscal Mario Ferrario, de la UFI N°3 de Morón, y está caratulado como averiguación de las causales de muerte.