El mundo del trabajo industrial en la región está cambiando y en esta nueva etapa las mujeres siguen ganando terreno en empleos industriales históricamente ligados a los hombres. Alrededor de 60 trabajadoras cumplen tareas en desarrollos que la empresa Techint (una de las más grandes del país) tiene en la región del Gran La Plata. Otras también en Edelap. Son soldadoras, electricistas, montadoras, pañoleras: abandonaron las labores de maestranza para subirse a los andamios y desplegar el arte de sus manos creativas.
“Esto nos cambió la vida, estamos muy contentas”, sostiene Eugenia González, quien se desempeña como soldadora. En diálogo con 0221.com.ar contó que ya lleva siete años en el oficio. “Empecé militando, me capacité y trabajé en varias empresas de la región”. “Estaba estudiando abogacía y lo dejé porque me gusta más esto”, reveló entre risas.
Marina Coria espera el ingreso a Techint. “Estoy muy contenta esperando que me llamen, la necesidad es mucha y esto te cambia la vida, tengo una familia que mantener, me voy a capacitar como soldadora”.
En 2020 Valeria Mendez trabajó para YPF y ahora espera el ingreso a Techint. El próximo paso es completar el curso de soldadora. “Acá somos una familia”, explica emocionada.
Guillermina se desempeña como pañolera, es la encargada de uno de los galpones de trabajo. Su tarea es resguardar las máquinas y herramientas que se utilizan en la industria.
Gabriela es montadora mecánica. “Empezamos como ayudantes y llegamos a ser oficiales especializadas, de hecho nuestra delegada empezó como ayudante, antes solo estábamos en tareas de limpieza y hoy tenemos la posibilidad de aprender el oficio, salir al campo”, describió a este medio.

“Tenemos capacitaciones dentro de la empresa y en el gremio también, estamos muy conformes porque buscamos una salida laboral para el bienestar de nuestras familias”, señaló la operaria industrial quien forma parte de la Agrupación Blanca y Azul de UOCRA La Plata que lidera Iván Tobar.
“No importa la edad que tengamos, estas salidas laborales en las empresas de la región nos dan certezas a nuestras vidas, antes era solamente maestranza, hoy (las mujeres) estamos en todos los rubros”, expresó Gabriela.
Vanesa también es pañolera. “La oportunidad que nos dieron a las mujeres para aprender estos oficios es única. Aprendimos y ahora hay igualdad para todas”, resaltó.

Micaela trabaja como montadora. “Nosotras montamos las estructuras, cañerías, válvulas, empecé bien de abajo y desde agosto del año pasado estamos capacitando nuevas compañeras para que sean electricistas, soldadoras, montaje mecánico”.
Aldana Martini es montadora, empezó como hace nueves meses como ayudante y en la actualidad es oficial especializada. “Me cambió la vida en todo sentido, todas estamos felices, trabajamos a full, nos dieron la oportunidad a las mujeres para que hagamos distintos trabajos, también fue un cambio total en nuestros ingresos para mejor, la peleamos todos los días con todas las ganas del mundo”.
Marcela es oficial electricista. Es una de las más experimentadas del grupo. “La oportunidad que te da este oficio es trabajar en obras o de manera particular, te ganas lo tuyo con tu oficio, acá tienen oportunidades las mujeres de todas las edades, con o sin estudio, hace años que hago esto y me encanta”.

Este martes 10 de agosto comenzaron los cursos de capacitación para mujeres en la sede que UOCRA La Plata tiene en 526 entre 23 y 24. “Empezamos con los cursos de soldadura, cañerías y electricidad, en breve empiezan los de montaje, la información estará disponible en nuestra página de Facebook UOCRA-La Plata”, señaló Cynthia Alamo, referente de la rama femenina del gremio.
La dirigente resaltó que “muchas de las chicas entraron como ayudantes, se capacitaron y hoy algunas llegaron a ser ‘casco blanco’”, es decir, encargadas de obras. También adelantó que en los próximos cursos se capacitará a menores en conflicto con la ley, alojados en el centro Pellegrini (ubicado en Abasto) para que “cuando salgan tengan un oficio”. La gestión estuvo a cargo del dirigente David Alzogaray quien logró diez cupos de capacitación para los jóvenes.
En la actualidad otras 60 mujeres están en lista de espera para ser llamadas por grandes empresas de la región. “La mayoría ya se está capacitando en los cursos, estamos muy felices y vamos a trabajar para que todas tengan su puesto de trabajo”, dijo la joven referente.