Momentos de suma tensión se vivieron alrededor de las 23 del último lunes, cuando un repartidor llegó a una casa de 18 entre 37 y 38 para dejar un pedido y, tras permanecer apenas unos segundos en el lugar, fue sorprendido por dos ladrones armados.
Sin mediar palabra, los delincuentes sacaron un arma y uno de ellos no tardó en pegarle un culatazo a la víctima para amedrentarlo y obligarlo a entregar las llaves de su vehículo.
Instantes después el joven repartidor logró escapar a pie, mientras que los sospechosos se subieron a la moto, la encendieron y huyeron a toda velocidad del lugar.
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