La UCR de La Plata sueña con desempolvar la histórica Lista 3 y volver a tener la injerencia política perdida a principios de siglo después de la experiencia de la Alianza. Palpitan un reverdecer con la candidatura de Facundo Manes a diputado nacional enfrentando a la estructura del PRO dentro de la coalición ahora denominada Juntos, lo ven ganador y creen que ese resultado puede proyectarse a la capital bonaerense, donde hasta ahora el intendente Julio Garro es amo y señor. En ese camino intentan llegar a un acuerdo interno para el armado de la lista con la que competirán en la PASO del 12 de septiembre y a cinco días del cierre el nudo está en el nombre que encabezará la lista de diputados provinciales por la Octava sección electoral.
La negociación, que todos los sectores creen comenzará a encaminarse hacia un ordenamiento en las próximas horas, se dará en varias capas. Primero deberá resolverse "la interna de la interna" entre los dos sectores que dominan como socios la vida de la Junta Central local, después acomodar a los aliados en esa disputa partidaria, en tercer orden a quienes fueron oposición y finalmente a los socios extrapartidarios que a nivel provincial se alinearon detrás de la candidatura del neurocientífico.
Los primeros, aquellos que deben dar el primer paso, son los que se impusieron en la elección de autoridades de marzo pasado y ahora disputan -cómo ya adelantó 0221.com.ar- ese cargo clave para asegurarse una banca en la cámara baja de la Legislatura.
Por un lado está lo que era conocido como Rapaca (radicales para el cambio), el sector que tenía como líder a Ricardo Alfonsín (actualmente asimilado al Gobierno nacional como embajador en España) pero hoy se referencia en el diputado nacional Miguel Bazze y el legislador provincial Diego Rovella. Por el otro el salvadorismo, grupo que en La Plata tiene entre los nombres más importantes a "los turcos": el presidente del bloque de concejales de Juntos por el Cambio, Claudio Frangul, y el secretario General de la Municipalidad, Raúl Cadáa. A ellos se suma el tercer "turco", Raúl Abraham, quien vence mandato en el Concejo Deliberante.
Esa tensión no está resuelta. Mientras los primeros impulsan a Leandro Bazze, hijo del diputado nacional; los segundos quieren ese lugar y trabajan por la posibilidad de que sea Frangul, a quien todavía le quedan dos años de mandato en el deliberativo local. La complicación de esa candidatura radica en que su salto representaría la pérdida de una banca de concejal para el partido centenario.

La presión para que ese nudo se desate empezará a llegar de las mesas de negociaciones provinciales. Hay demasiados sectores que esperan esa resolución para empezar a charlar lo propio. Arrancando -como se dijo más arriba- por los otros espacios radicales que ganaron en la interna partidaria y siguiendo por los correligionarios que perdieron esa disputa pero alcanzaron una minoría con una cantidad de votos no despreciable. Entre los primeros está el grupo de Sergio Panella y entre los segundos el grupo local de Evolución Radical de Martín Lousteau, que en La Plata tiene como referente a Pablo Nicoletti.
Hay consenso en que la fórmula para llegar a un acuerdo es el reparto de los primeros lugares. Quien encabece en diputados no lo hará en la lista de concejales. A modo de ejemplo, si Bazze es el "1" para la Legislatura tal vez sea Abraham el que vaya como primer concejal buscando su reelección. En caso contrario, si Frangul u otro referente de su espacio fuera a la cabeza de los diputados, el bazzismo designaría al primer edil.

La idea general que manejan en el oficialismo radical es que de cinco o seis lugares que tienen chances de ser electos según se gane o se pierda la PASO con el PRO, tengan asegurado uno cada uno de los grupos que lo componen: uno para Bazze, otro para el salvadorismo y el restante para el sector de Panella, probablemente en la lista de concejales. Otro lugar sería para el sector de Nicoletti y los dos restantes quedarían reservados para la eventual negociación con los aliados extrapartidarios.
Entran a tallar allí el monzoismo, que tiene como referencia local a Guillermo Bardón y el GEN que tienen como concejal que vence mandato a Gastón Crespo. Según con quien se hable hay mayor o menor intención de hacer respetar en La Plata esos acuerdos que responden totalmente al acuerdo provincial de Facundo Manes con Emilio Monzó y Margarita Stolbizer respectivamente. Todo dependerá, como suele ocurrir, de las órdenes que puedan emanar de esa cúpula, vinculadas con el rompecabezas que se arma en el resto de las secciones electorales bonaerenses.
Parcialmente corrida de esa lógica -porque todo puede cambiar en las próximas horas- aparece la posibilidad de que Carolina Piparo se inserte como la mujer en la lista de diputados provinciales. Está aún latente la posibilidad explorada en las últimas horas de que la diputada que vence mandato y pretende la reelección junte esfuerzos con el monzoismo para presentar una lista propia a nivel local que lleve a Manes como diputado nacional. Sería -si se concreta aunque parece improbable- un tercera opción para los votantes duros de Juntos.
La casi segura decisión de Gustavo Posse de bajar sus pretenciones de competir con lista propia y acordar con Diego Santilli deja al grupo radical platense que tiene alguna ligazón con el intendente de San Isidro fuera del armado de Manes en la ciudad. Aparecen allí los sectores storanistas que debieran buscar lugar en el armado que presentará Garro para acompañar la boleta del actual Vicejefe de Gobierno porteño.
Las negociaciones se intensificarán este martes con encuentros en los que se avanzará hacia un acuerdo marco sobre los espacios que cada sector tendrá en las listas. Muchos de los nombres propios avanzarán con el correr de los días, pero el trazo fino terminará de darse -como suele ocurrir en estos casos- en los últimos minutos del sábado próximo, cuando venza el plazo para la presentación.