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Marcelo Romero: "Fui tentado para ser candidato a Intendente de La Plata"

El fiscal Marcelo Romero trazó una cruda realidad de la inseguridad en la región, vaticina un futuro complejo y mira hacia la política.
Por Martín Soler Redactor Judiciales

Marcelo Romero cumplió 23 años como fiscal en La Plata. En el tramo final de su carrera judicial (ya comenzó con los trámites de jubilación) no dudó en señalar que “los delincuentes son cada vez más jóvenes y violentos en La Plata” y aseveró que está aumentando la tasa delictiva en mujeres jóvenes. Sostiene que una de las razones de este fenómeno es el consumo de drogas. Desde hace años sostiene que falta una política criminal que vaya más allá del gobierno de turno y aportó ideas para el debate. Una vez fuera del Poder Judicial se ve dando clases. También adelanta que se dedicará al periodismo judicial para explicar en lenguaje llano las resoluciones judiciales que sean de interés.

-¿Cómo está la seguridad o inseguridad en La Plata?

-Lamentablemente, como sucede en los últimos años, el delito aumenta y son cada vez más violento. Lo que vemos en La Plata es que cada vez son más jóvenes los delincuentes y extremadamente violentos, con armas, una violencia inusitada, las víctimas no ofrecen resistencia y son brutalmente castigadas y a veces terminan muertas. Vemos ese incremento en la violencia que antes no existía.

-¿A qué se debe el incremento de esa violencia?

-El principal problema es el consumo de drogas. Lo vemos en la fiscalía cuando llegan luego de ser aprehendidos, en el estado en que se encuentran, en algunos casos con sobre exitación y en otros ya en la etapa del bajón que se produce en el post consumo, hay chicos y chicas que vienen en estado físico deplorables. La mayoría de los hechos son cometidos por varones, pero se empieza a ver mujeres que se suman al delito, gente muy joven, con la mayoría de edad recién cumplida.

-¿La realidad social tiene que ver en esto?

-Sí, eso es un caldo de cultivo, sin ninguna duda, pero tiene que quedar bien claro que no se puede equiparar pobreza con delito. Lamentablemente en Argentina hay muchos pobres que la luchan a diario con armas honestas tratando de llevar el pan a su mesa trabajando. Equiparar la pobreza con el delito es una infamia.

-¿Qué respuesta se puede dar desde la justicia o qué soluciones se están dando, si es que las hay?

-La respuesta es insuficiente. Desde el Poder Judicial no podemos echar culpas al Estado, la justicia está siendo ineficiente en la investigación. En los últimos 35 años se instaló la teoría abolicionista, jueces y fiscales que sienten culpas al imponer penas y esto es algo peligroso. Obviamente que la mejor solución no es la sanción penal, todas las instancias previas del Estado deberían funcionar pero fracasan la prevención, la contención y antes la educación, pero el derecho Penal debe aplicarse en defensa del derecho punitivo. En las facultades de Derecho de las universidades enseñan que el delincuente es víctima del sistema capitalista que lo excluyó y eso creo en alumnos y graduados una idea diferente a lo que es el derecho penal de siempre, donde el delincuente es delincuente y la víctima es la víctima, no podemos cambiar ese paradigma, el delincuente no es víctima.

-¿Qué otra falencia se nota?

-La Policía Judicial sigue siendo una deuda constitucional pendiente en la provincia de Buenos Aires. Si bien hay avances los fiscales no tenemos una policía propia y recurrimos a la de seguridad, a la de investigaciones y a la científica que cumplen con su tarea dignamente pero no dan abasto. También es cierto que la (calidad de) formación de policías ha bajado mucho en los últimos años, como es el caso de la Policía Local que con seis meses los manda con un arma a la calle. Vemos casos de policías que muchas veces cometen delitos por esa mala formación.

-¿Las penas se cumplen?

-Cuando hablamos de penas tenemos que hablar de cárceles. Cuando las personas deberían cumplir con su condena, si en los establecimientos no se trabaja, no se estudia, están hacinados, no se hace algo productivo, bueno, el ocio negativo genera más violencia, perfecciona al delincuente primario en el delito y sale peor de lo que entró.

-¿Qué cree que se debe hacer en materia de política de seguridad?

-No alcanza con poner más policías en las calles. Debe haber consensos democráticos entre todas las fuerzas políticas para encarar el tema. Se debe capacitar mejor al personal policial. Que haya reglas claras para el personal en el uso de la fuerza letal, no puede haber un circular que diga “A” y cuando cambia el ministro o secretario de Seguridad otra que diga “Z”. La comunidad debe saber perfectamente qué sucede cuando no se acata una orden policial, pensemos en el caso Chocobar, ahí hay discusiones que no han quedado saldadas desde el punto de vista de la ley y de las reglamentaciones.

-¿Todo esto que describe es una deuda de la política?

-No sé si de la política, sí de todos los que tenemos responsabilidades en el Estado. El Poder Judicial cuando interpreta la norma sancionada por el Legislativo, también tiene su cuota parte de esta deuda. La política tiene que ponerse de acuerdo y la política criminal global tiene que ser seria y duradera. El delito no es de derecha ni de izquierda, no es peronista ni de Cambiemos, el delito es delito. No podemos tener este pendulismo ideológico que va de la mano dura al abolicinismo que dice que el delincuente es víctima de la sociedad. Tenemos que darle respuestas a la sociedad que nos sostiene. Hay mucho por hacer. Es extraño que no se termine de implementar el sistema acusatorio en todo el país. Además no podemos seguir con el expediente papel.

-¿Cómo se puede avanzar?

-Con la tecnología que tenemos al alcance acá, no en las grandes potencias del mundo, hoy en día con las plataformas digitales que tenemos el expediente debería ser digital. El Sistema Informático de Ministerio Público es un gran avance, el expediente no es digital. Los abogados deberían tener acceso al expediente desde sus estudios. Todo esto tiene que ver también con la post pandemia, con la llamada “nueva normalidad”.

-¿En qué sentido?

-Habrá que adaptar los espacios físicos para garantizar el distanciamiento social, aun cuando estemos todos vacunados el virus no se irá del planeta por muchos años. La higiene en las oficinas judiciales, con tanto papel, tierra, efectos, basura, es un caldo de cultivo. Hay muchas cosas que se podrían hacer pero se necesitan eliminar las mezquindades. Todo el mundo debería poder estar conectado. Que las bases de datos policiales estén conectadas con las judiciales, que exista el contacto interfuerzas de seguridad y no haya celos de uniforme. En otras partes del Estado esas cosas no existen. La mejor agencia de inteligencia argentina es la AFIP que está interconectada con todo y no se le escapa nada. No hace nada ilegal, simplemente reúne información y coteja datos. Ahí está todo concentrado e interconectado.

-¿Alguien está pensando en todo esto?

-Propuestas escucho montones, hay muchísima gente interesada, pero no veo decisiones del poder político de poner en marcha algo, son solo decisiones como cambiar al Procurador o cambiar las mayorías para su designación, no veo que se pongan en marcha otras propuestas. No podemos seguir con el marketing político en materia de seguridad.

-¿A qué se refiere?

-No podemos seguir diciéndole al delincuente dónde están las cámaras de seguridad, cuál es la banda de frecuencia policial que se utiliza o cuál es el armamento que se compra y se hace permanentemente. No digo que tenga que ser secreto, pero por lo menos reservado. Las radios informan los puntos fijos de control, además nunca se mudan. Un delincuente pasa dos veces por un lugar, ve un patrullero, y ya sabe que por ahí no debe escapar. No le demos al delincuente esa información. Me llama la atención que ningún asesor se dé cuenta de eso.

-¿Cómo se debe o puede aplicar esto en nuestra región?

-Es inaudito que no haya un sistema cerrojo para el robo golondrina, los que vienen del conurbano. Cuántas salidas tienen La Plata, Berisso y Ensenada. Es un número reducido, se escapan por las rutas, por la Autopista, por el camino Centenario o por el Belgrano, no son tantas salidas, además tenemos un lateral que da al río y por ahí no se van. Vienen, cometen sus delitos y se vuelven al conurbano y ahí es casi imposible encontrarlos. Para qué tenemos secretarios municipales de Seguridad y no son escuchados por el ministerio. No es difícil hacer una reunión con el Ministro y el Jefe de Policía, para que sepan directamente desde los funcionarios territoriales dónde están los problemas del delito en forma microscópica. Se está despreciando al Estado municipal. (El ministro de Seguridad Sergio) Berni se pelea con los intendentes que no son de su espacio político, este tipo de cosas no puede suceder en materia de seguridad porque quienes festejan son los delincuentes que ven pelearse a los funcionarios que los tienen que perseguir. No hay que ser un genio para saber que el delincuente desafía al sistema, se considera más inteligente que la ley, la policía, los fiscales y los jueces. El delincuente no se intimida, si hay cámaras las saludan y suben a Facebook sus fotos portando pistolas. Los responsables de la política criminal desconocen la psicología básica del delincuente.

-¿Cuándo se retire de la función judicial se va a dedicar a la política?

-Me veo ejerciendo la docencia, haciendo periodismo judicial y poder transmitir mi experiencia. Una vez que termine mi función me gustaría acoplarme en algún espacio político. Uno cumple etapas, no hay que atornillarse a los sillones, cumplí una etapa maravillosa de mi vida, voy a extrañar mucho. Todavía no me veo como candidato para algún electivo, es un lugar que debo conocer mejor, es un ambiente que no conozco, fui tentado para ser candidato a Intendente de La Plata pero antes de tomar una decisión, quiero conocer el terreno. Podría ser un técnico que aporte.

-¿De todos los espacios que hay, cuál es el que más lo seduce?

-Veo con muy bueno ojos las fuerzas vecinalistas. Creo que la grieta no sirve. Es irracional, es fanatismo. No hablo de las ideologías que existen y están bien para el debate. El vecinalismo está creciendo en muchos puntos de Latinoamérica, puede ser el futuro, donde se agrupen en asociaciones y vecinos con diversas ideologías con ideas comunes para una ciudad o una región. Con los hermanos de Berisso y Ensenada tenemos problemáticas comunes, diferentes a las de distritos rurales, hablando siempre en materia de seguridad, y debería haber políticas comunes, no puedo creer que no puedan juntarse los tres intendentes aunque no sean del mismo espacio político y llegar a acuerdos mínimos para la comunidad. Los mismo para salud y educación que son los puntales de una sociedad. Ojalá que en un futuro puedan organizarse las agrupaciones vecinalistas para llegar al poder. Ojalá pueda incorporarme en alguno de esos movimientos vecinales y aportar desde mi experiencia.

-¿Se dedicará el periodismo, un lugar que ya conoce?

-Eso es una idea que tengo en mente para explicar la justicia en leguaje llano. Me gusta escribir, no le tengo alergia a los micrófonos, por el contrario, siempre he cultivado un perfil alto. Tengo excelente relación con los medios y acepto las reglas del juego de la sana crítica.

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