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El relato de un sobreviviente del hongo negro: “Lloraba del dolor”

Al hombre de 48 años le debieron extirpar el ojo, luego de haber tenido coronavirus y experimentar la particular infección.

Mucormicosis rinocerebral, fue el diagnóstico que le dieron a Jaime Díaz de León después de haber superado al COVID. Esta infección es más conocida como hongo negro y desde octubre del 2020 que comenzó a tener síntomas, aunque las respuestas por parte de los profesionales llegaron recién a comienzos de este año. 

“No podía respirar, la voz se me estaba quedando, caminaba 100 metros y me cansaba totalmente”, relató el hombre de 48 años, en diálogo con el diario El País. Tras sobreponerse al coronavirus padeció una pérdida parcial de su visión y dolores agudos de cabeza que lo llevaron a consultar con oftalmólogos y neurocirujanos.

A medida de que pasaban los días, el cuadro se iba complicando. “Era un dolor de cabeza insoportable, me despertaba en la madrugada llorando del dolor y mi hija tenía que inyectarme para poder dormir, comer y pasar el día. Así pasé casi un mes”, recordó.

Después de haber ingresado al hospital perdió la visión del ojo izquierdo, un signo que los doctores asociaron a la enfermedad micótica y decidieron proceder de inmediato. Durante su internación, le suministraron esteroides y requirió oxigenación constante por dos semanas.

Los profesionales decidieron llevar adelante una operación de manera urgente “Aunque en ese momento no existía una confirmación patológica de que se trataba de un hongo, sabíamos que era una infección agresiva y era necesario operarlo”, dijo el neurocirujano Luis Ordoñez Solorio

En la cirugía, a Díaz de León debieron extirparle el ojo izquierdo para salvarle la vida. “Son ocasiones de la vida que pasan y mi palabra es la actitud y no estarse lamentando, hay que salir adelante, no hay de otra”, concluyó el hombre afectado por la enfermedad. .

 

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