La muerte de Carlos Timoteo Griguol generó conmoción en el mundo del fútbol y en Gimnasia, y en ese marco dos ex jugadores y referentes del club recordaron al ex entrenador del Lobo con mucha emoción. Se trata de Roberto “el Pampa” Sosa y Guillermo “el Topo” Sanguinetti, dos futbolistas que fueron dirigidos en la década del ’90 por "el Viejo" y que en las últimas horas manifestaron su tristeza por la noticia y contaron cómo era su relación con él.
"Es una pérdida enorme, no a nivel futbolístico sino como una persona extraordinaria", expresó el Pampa en diálogo con 221Radio, y agregó: "Es una noticia que nos movió un poco el piso. Sabía que estaba mal Timoteo, me pone mal por la familia. Fue una semana complicada desde lo sentimental y difícil de llevar. Soy una persona que vive de emociones y es un momento complicado".
El ex delantero tripero expresó que “todos tienen una base de respeto y educación que nos inculcó el Viejo": "Lo veías parado con una prestancia, una manera de transmitir las cosas que trato de imitar. 'Si durante la semana no sos educado, conmigo no vas a jugar'. Eso lo transmitió el Viejo. Cortaba el pasto, organizaba el entrenamiento una hora antes, con todo preparado".
Y sostuvo: "30 años atrás, él se preocupaba y empatizaba con el jugador, yo venía del interior y tuve una persona como el Viejo que me educó, se preocupaba donde invertía la plata. Esos valores que te sirven para la vida, son enseñanzas".
Por su parte, Sanguinetti afirmó que Griguol fue un entrenador que influyó en todos los futbolistas que tuvo: "Fue el comienzo de una etapa muy buena desde lo futbolístico, pero nos marcó a todos los jugadores que pasamos por el club", dijo, y señaló que "Timoteo era alguien muy ocurrente. A veces, de pocas palabras y otras con ganas de bromear. Mantenía su distancia pero nunca dejaba de estar preocupado".
El ex defensor y capitán albiazul se refirió al clásico golpe en el pecho que daba el técnico antes de los partidos: “Yo adopté esa palmada en el pecho a mis jugadores. Era para despertar al jugador, para sacarte de ese pensamiento por fuera del partido". También contó que “era una característica de los rivales ser muy respetuosos con Griguol. Sus equipos se destacaban por ser aguerridos pero no agresivos".
En ese sentido, aseguró que “la clave en la conformación de los equipos estaba en saber adaptarse a los jugadores que uno disponía y a ciertas formas de plantear los partidos".

Sobre cómo era ser dirigido por Griguol, detalló: "Los más grandes del grupo teníamos que marcarle el camino a los más chicos. En mi caso, fue el momento de hacer el curso de técnico. Todos estudiábamos", y agregó que daba muchas libertades para jugar. "Se adaptaba mucho a los jugadores que tenía. No son el mismo equipo el del '95 y el del '96", recordó.
Por último, concluyó: "El respaldo que le daba a los jugadores como Guly o Pampa, le rendían desde el aspecto táctico. Le daba continuidad a un proyecto a pesar de los cambios".