La investigación por el crimen de la joyera Graciela Lasca (72) en La Plata avanza a paso seguro con la producción de medidas de pruebas tendientes a determinar la presunta culpabilidad de Pablo Martín Mansilla (29), quien fue detenido el viernes 23 de abril pasado y se negó a declarar ante el fiscal del caso.
Tal como informé este medio el hecho ocurrió en la tarde del 15 de abril en un local de venta de relojes y joyas antiguas, ubicada en calle 62 entre 14 y 15 de La Plata, donde la víctima también tenía su vivienda.
Ocho días después fue capturado tras un allanamiento en una vivienda de 14 y 45 en la localidad de Altos de San Lorenzo y quedó procesado por el delito de “homicidio en ocasión de robo”.
Mientras se terminan de producir las evidencias, el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de La Plata solicitó la extensión del plazo para elevar el requerimiento de prisión preventiva para que Mansilla espere el juicio oral tras las rejas.
La víctima supo ser representante de la marca Rolex en La Plata. Por motivos que se intentan establecer, la mujer habría dejado ingresar al local al sospechoso quien, en principio, habría actuado solo, aunque todavía no se descarta el apoyo de un tercero que ayudó en la fuga de la escena del crimen.
El cuerpo de la mujer fue hallado por un familiar que ingresó al negocio y encontró a la víctima en el suelo con cinta en sus manos y pies con problemas para respirar y una herida en la cabeza, por lo que fue trasladada al hospital San Martín, donde falleció (se sospecha) como consecuencia del ataque.
En local mostraba un gran desorden como síntoma de una búsqueda rápida, furiosa e intensa. Los investigadores relevaron las cámaras de seguridad públicas y privadas y vieron que tras el asalto un hombre salió de la vivienda de la víctima.
A través de informes de comunicaciones, los detectives de la DDI determinaron que, previo al robo, la mujer había recibido un llamado a su teléfono fijo efectuado por una persona conocida suya.
"El llamado era para decir que iba al lugar porque si no la señora no le abría a nadie", precisó un vocero encargado de la investigación.
Los investigadores observaron una foto en las redes sociales de esa persona en la que su hijo tenía la misma campera que fue secuestrada en la casa de Lasca y que había olvidado al fugarse.
Con estas pruebas, sumado a otros relevamientos, la fiscalía ordenó dos allanamientos en los posibles domicilios del sospechoso y fie detenido en una propiedad ubicada en 14 y 75. En su poder secuestraron el celular utilizado por él para realizar el llamado previo al hecho.
Además, los policías se incautaron del celular de la víctima, un morral y prendas de vestir.
En tanto, en otro inmueble cercano al Cementerio de La Plata, el personal encontró relojes y alhajas.