La situación de los contagios se agrava día a día en el AMBA y en nuestra ciudad los hospitales y sanatorios están llegando al límite de ocupación. En el Sanatorio Argentino de 56 entre 12 y 13, su director reveló que están rebotando entre tres y cuatro personas por día porque las camas con asistencia respiratoria están llenas.
"Las camas de terapia que tienen asistencia respiratoria están todas ocupadas, tantas de terapia intensiva como de unidad coronaria, son 14 camas entre los dos servicios", explicó Ernesto Fracchia en diálogo con 221Radio este martes por la mañana. "Tenemos separados del resto de la internación un piso que suman con el sector A y B que suman alrededor de 29 camas. Están ocupadas en un 85% y 90%. Todas por COVID", agregó.
La parte más importante de la charla fue cuando contó que en los últimos días en el sanatorio se está negando la entrada de entre tres y cuatro pacientes por día, por falta de camas. Cuando se le preguntó concretamente por esta situación, respondió: "Tres, cuatro personas diarias, los fines de semana un poco más. Esto es común a todos los sanatorios de la ciudad. El mecanismo nuestro es no aceptar gente si no tenemos posibilidad de asistirla en terapia intensiva de acuerdo a los síntomas".
El doctor contó que se suspendieron las cirugías programadas para darle lugar a los pacientes graves de coronavirus, pero que las más urgentes se continúan realizando. "Hoy por ejemplo tenemos dos cirugías a corazón abierto, cuatro cesáreas, una fractura", detalló.
Por otra parte contó que "hemos notado, e incluso hemos tenido pacientes de 20 años, 41, uno de 38 que falleció la semana pasada, que el sector que menos creyó en la enfermedad, y menos se cuidó y se aisló, está siendo infectado en forma masiva", en referencia a que los contagiados están siendo personas más jóvenes.
"A partir de la semana que viene vamos a ver los resultados de las medidas restrictivas; es momento de ir todos para el mismo lado y aceptar los consejos de los especialistas", dijo Fracchia, quien además opinó que "no caen bien esas manifestaciones porque uno se indigna. Todo el mundo habla del personal de salud, acá el riesgo es permanente".
"Quintuplicamos los números, es tremendo", expresó respecto a la situación actual de esta segunda ola. Por eso dijo estar "de acuerdo con el cierre nocturno" y a la espera de los números que informará el Gobierno la semana que viene, que será el tiempo prudencial para evaluar si las medidas aplicadas dieron resultado o no.