Con el espíritu de un explorador que se interna en un terreno desconocido para indagar sus más recónditos secretos, Guido Schiano Di Schecaro visita jardines de la ciudad y charla con sus propietarios en busca de capturar la atmósfera y el sentido último que adquiere cada espacio para sus ocupantes.
Schiano, que dirige la cátedra libre de Gestión Cultural de la Facultad de Artes de la UNLP y años atrás fundó la primera entidad que nuclea esa actividad en La Plata, tiene 37 años y también es poeta, actor, fotógrafo, docente. En 2016 apostó fuerte: creó junto a Manuela Villanueva Fernández una galería de arte alternativa a los circuitos oficiales y a los contados antecedentes que tiene la ciudad en ese rubro. Ansia, así llamó a la galería ubicada en 23 entre 64 y 65, donde llegó a concentrar trabajos de alrededor de sesenta artistas plásticos.
Buscando interactuar con el entorno, Schiano comenzó a recorrer el barrio y terminó organizando caminatas con un grupo de mujeres de la zona que generaban una suerte de tertulia barrial. Esa rutina alimentó un vínculo que lo llevó a los jardines y le sumó a su perfil multifacético el carácter de un verdadero cronista.
“Varias casas del barrio, en especial las más antiguas tenían jardines que revelaban la impronta, inclinaciones y dedicación de sus hacedores", cuenta Guido, para quien cada uno de esos espacios constituye, en sí mismo, una suerte de exposición de arte urbano a cielo abierto que reunía no solo una estética y una tradición sino también valiosos saberes.
De esa experiencia, que lo motivó a pensar en clave de poesía -su última y gran afición-, surgió el proyecto "Jardines interiores". Mientras indaga sobre la historia de las plantas y flores, el gestor cultural aprende secretos de la poda y el cuidado de ciertas plantas difíciles de cultivar o se asombra con especies exóticas y los productos de las huertas caseras.
“Empezamos hablando del jardín y pronto la charla deriva a la vida misma de esas personas, su infancia, sus miedos, sus deseos, las historias familiares". Es lo que Schiano llama "el jardín interior". En sus recorridas, Schiano despliega su perfil versátil: se viste especialmente, saca fotos, pregunta, reflexiona.
Con la pandemia, el gestor cultural se decidió a visibilizar a través de su cuenta de Instagram @losjardinesinteriores_ las historias que iba recogiendo. Romances, relatos infantiles, triunfos y fracasos cotidianos surgían del testimonio que arrancaba con la plantación de un ficus o la poda de los agapantos y termina en la profundidad de una historia de vida que el autor escribe en su casa al cabo de cada recorrida.
En su memoria pervive una potente imagen de los perfumados jazmines de su abuela Coca en su casa de Ensenada; también los recuerdos de su padre y su madre en el jardín de su hogar de la infancia, cercano a la plaza Hipólito Irigoyen (19 y 60).
“Le puse como título Los jardines interiores. Una excursión a los jardines interiores del barrio, porque del encuentro en el jardín emerge la intimidad de las personas, su filosofía, sus obsesiones”, dice el autor.
Hay otra parte más formal del proyecto, que tiene que ver con concientizar sobre la importancia del patrimonio cultural material e inmaterial de cada barrio la ciudad. En sus recorridos Schiano advierte la mutación de la ciudad y las irreparables pérdidas a falta de políticas de protección patrimonial. "Mi intención es concientizar sobre la destrucción del patrimonio. Cada vez que se pierde una casa no solo sucumben los ladrillos sino las historias que cobijaban sus paredes y sus jardines", sostiene.
Preocupado por el impacto de la pandemia, Schiano elaboró durante la cuarentena una cartografía de artistas y espacios culturales platense, usando el tristemente célebre mapa que los investigadores de la Universidad de Johns Hopkins idearon para medir en tiempo real los casos de coronavirus. Como resultado de ese trabajo concluye: "Hoy el pulso de la ciudad está en los centros culturales, en el activismo cultural juvenil y también en esos jardines donde resiste la comunidad y la identidad de los platenses amenazada por el cemento que va perfigurando una nueva ciudad plagada de muros e indiferencia".