La Provincia definió las fases epidemiológicas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en medio de la segunda ola de COVID-19. El Gobierno bonaerense separó a cinco distritos que este lunes tendrán clases en las escuelas y confirmó mayores restricciones para otros 35 municipios, donde además de la presencialidad en las aulas se suspenderán ciertas actividades por el alto nivel de contagios de la enfermedad.
De esta manera, a través de la resolución 1.208 de la Jefatura de Gabinete habilitaron la fase 2 para todo el AMBA pero, en base al decreto presidencial, dejaron afuera a Brandsen, Campana, Cañuelas, Exaltación de la Cruz y Zárate, donde los colegios seguirán recibiendo a los alumnos.
En tanto, en La Plata, Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Ensenada, Escobar, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Luján, Marcos Paz, Malvinas Argentinas, Moreno, Merlo, Morón, Pilar, Presidente Perón, Quilmes, San Fernando, San Isidro, San Miguel, San Vicente, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López “las clases presenciales y las actividades educativas no escolares presenciales en todos los niveles y en todas sus modalidades” quedaron suspendidas hasta el 30 de abril.
En este marco, la administración de Axel Kicillof monitorea con preocupación el crecimiento de infectados en el territorio bonaerense y la ocupación de camas de terapia intensiva (UTI), ya que en algunos distritos el aumento de casos fue exponencial en las últimas semanas.
El Ministerio de Salud que encabeza Daniel Gollan indicó que en el interior provincial hay un total de 1.299 UTI y un promedio de contagios diarios en el mes de abril de 1.564 positivos. Por ejemplo, en General Villegas los casos tuvieron un aceleramiento continuo y esta semana hubo más de 1.800 personas aisladas y alrededor de 500 casos promedio. Por quince días, el municipio tendrá fuertes restricciones y en el hospital municipal avanzan con el comité de ética para evaluar, en caso de que sature por completo la situación, a qué paciente se le pone un respirador.

En tanto, Olavarría es otro de los distritos que tuvo que adelantarse a las fuertes restricciones producto del crecimiento de casos y del hallazgo de las variantes del virus de Manaos y del Reino Unido. Fue uno de los primeros municipios que prohibió las reuniones sociales y los encuentros religiosos bajo techo. También había suspendido las visitas a los geriátricos.
En Bolívar, que se encuentra en fase 3, el intendente Marcos Pisano acordó medidas coordinadas regionalmente con los intendentes Alejandro Acerbo (Daireaux), Luis Pugnaloni (Henderson) y Pablo Zurro (Pehuajó).

Asimismo, Azul, Balcarce, Bolívar, Brandsen, Campana, Cañuelas, Castelli, Chacabuco, Chivilcoy, Daireaux, Exaltación de la Cruz, General Alvarado, General Paz, General Villegas, Lincoln, Mercedes, Monte, Olavarría, Pergamino, Rauch, San Cayetano, Supiacha, Tandil, Trenque Lauquen, Tres Lomas, Villa Gesell y Zárate se encuentran hoy en fase 3. En esos distritos hay restricción horaria para la actividad comercial en general de 20 a 6; restricción horaria para actividad de bares y restaurantes 23 a 6 y restricción horaria para circulación de personas y actividades no esenciales desde las 0 hasta las 6.
Debido a la variada situación epidemiológica hay grandes ciudades del interior provincial donde las restricciones impactan de menor forma que en otras localidades más chicas.

Vale destacar que, al momento de los anuncios, Kicillof había remarcado que los municipios que quisieran aplicar las restricciones que había dictaminado el gobierno nacional podrían hacerlo sin inconvenientes pese a estar en otra fase y que la Provincia iba a adecuar la normativa para que se permita esa disposición administrativa.