ver más

Gremios docentes piden cerrar las escuelas pero la Provincia ratifica la presencialidad

Por el momento no modificarán el esquema de dictado de clases con protocolos y por grupos que comenzaron a funcionar el 1° de marzo pasado.

Los gremios docentes más importantes de la provincia ya pidieron suspender "temporalmente" las clases presenciales en algunos distritos complicados por los contagios constantes de coronavirus.  Sin embargo, el gobernador Axel Kicillof tomó la determinación de no modificar el esquema actual de dictado de clases con protocolos y por grupos que comenzaron a funcionar el 1 de marzo en todo el territorio bonaerense. 

Este lunes se confirmaron 9.535 positivos y la semana pasada se acumularon más de 50.000. En ese marco, los gremios docentes pidieron una vuelta atrás en el plan de asistencia a las aulas.

Dirigentes gremiales mantuvieron una reunión vía Zoom con el ministro de Salud, Daniel Gollan y la directora General de Educación y Cultura, Agustina Vila, con el objetivo era presentar informes técnicos del mapa epidemiológico, como el nivel de circulación del virus, la  ocupación de camas y los índices de contagios. “Nosotros no proponemos medidas”, habían advertido fuentes cercanas al ministro Gollan.

Vila planteó que por ahora se mantiene el diagrama de burbujas, asistencia parcial, con protocolos y con presencia de docentes y auxiliares. Tal y como dice el decreto, esta metodología se mantendrá hasta que haya una modificación en el riesgo epidemiológico.

Roberto Baradel, líder de SUTEBA, contó que “se constituyó un Comité de Crisis, conformado por el Ministerio de Salud, la Dirección General de Cultura y Educación, los Sindicatos Docentes y los gremios que representan a los Auxiliares de la Educación, que se va a reunir el día jueves analizando los datos distrito por distrito”.

Ante el aumento exponencial de los contagios en varios distritos de la provincia de Buenos Aires, planteamos que se restrinja la circulación de personas, y para eso se tienen que suspender diferentes actividades, lo que incluye la suspensión temporal de la presencialidad”, manifestó el líder sindical.

Ya lo habían hecho dirigentes de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y desde Udocba. Más tarde el pedido fue formalizado a través del Frente de Unidad Gremial (FUDB), reclamando una reunión “urgente” con el gobierno para analizar el impacto de la segunda ola sobre la presencialidad.

En ese texto pedían "medidas de carácter restrictivo que impidan la propagación en las escuelas" y "discutir las diversas situaciones que se presentan en cada establecimiento, examinar el cumplimiento de los protocolos, la dificultad en la cobertura de los cargos y la provisión de los insumos necesarios para garantizar el cuidado de estudiantes, docentes y auxiliares".

Horas después de ese pedido, Kicillof firmó el decreto 178 que establece el marco legal en Buenos Aires para la nueva etapa de restricciones que anunció Alberto Fernández la semana pasada. En el escrito se habilita a la Jefatura de Gabinete y a la Dirección de Escuelas "a suspender en forma temporaria las clases presenciales, así como a reiniciarlas, en función de la evaluación del riesgo epidemiológico".

El viceministro de Salud Nicolás Kreplak admitió que podría "reducirse la presencialidad" en territorios donde el crecimiento de contagios sea imposible de controlar, aunque no dio pasos en ese sentido. Por el momento los gremios y sindicatos no tienen datos que sostengan la necesidad de clausurar los centros educativos. “Esa información la tiene el Ministerio de Salud. Para nosotros es imposible acceder”, adviertieron desde la FEB. 

Te puede interesar