El portal de empleos Bumeran realizó un informe para conocer la situación del mercado laboral a un año del inicio de la pandemia por el COVID-19. Según los datos que surgen de ese estudio, en febrero del 2021, el salario medio requerido por los postulantes a diversos puestos de trabajo ascendió a $69.850 por mes.
En el sondeo también se destaca que el salario medio requerido para los puestos junior es de $48.664, cifra que demuestra un incremento del 2,9% en el último mes y que acumula una suba de más del 37,4% en los últimos doce meses.
Por su parte, en los puestos senior los postulantes piden $69.838, monto que experimenta una suba del 3,4% durante febrero y que demuestra un aumento acumulado del 34,1% en un año.
Por otro lado, el salario solicitado por aquellos aspirantes a cubrir puestos de jefe/supervisor es de $108.044.

Otras de los interrogantes del informe es: ¿cómo se refleja la diferencia salarial requerida según el género? En cuanto a la evolución del salario, la disparidad remunerativa pretendida continúa siendo a favor de los hombres.
El salario medio requerido por ellos es de $75.313 por mes, mientras que el solicitado por las mujeres es de $64.387. Estas cifras demuestran que la brecha salarial promedio entre géneros asciende a 17%.
En los últimos doce meses, el salario medio requerido por las mujeres aumentó un 11%, mientras que el solicitado por los hombres creció un 13%.
El salario promedio requerido según género varía de acuerdo al seniority del puesto: en las posiciones junior, los hombres piden un salario un 5% superior a las mujeres y en las posiciones senior y jefe el diferencial oscila entre el 17% y el 29%, respectivamente.

En cuanto a la situación actual del mercado laboral, se puede observar que a un año del comienzo de la pandemia el número de postulaciones se recuperó significativamente respecto a los volúmenes mínimos de junio 2020.
El informe revela que el promedio general de postulaciones por género continúa siendo equilibrado: un 50% son realizadas por mujeres y el 50% restante por hombres. No obstante, esta equidad se pierde a medida que aumenta el seniority del puesto a cubrir. Tal es el caso de los puestos de jefe, en los cuales sólo el 30% de las postulaciones corresponde a mujeres.
Por su parte, en los puestos junior, el 55% de las postulaciones las efectúan las mujeres, mientras que el 45% restante las realizan los hombres. En los puestos senior no existe diferencia entre estos perfiles.