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Radiografía del coronavirus en La Plata: séptima semana seguida sin baja de casos

Desde el 25 de enero se registran cifras de entre 700 y 800 casos cada siete días. Es el amesetamiento más largo de la pandemia y preocupa porque es alto.

Por séptima semana consecutivas, la curva de casos de coronavirus se mantiene por encima de los 700 casos semanales lo cual enciende las alertas ante la imposibilidad de bajar la incidencia de la enfermedad de una meseta demasiado alta. La situación es más compleja aún si se tiene en cuenta que en la semana que cerró este domingo una leve alza respecto a los siete días anteriores: se pasó de 725 a 760 nuevos contagios.

Todo pese a la campaña de vacunación que avanza con la aplicación de 54.251 dosis, 40.311 de las cuales corresponde al primer componente y 13.940 el segundo.

Los números marcan un llamado de atención especialmente teniendo en cuenta que el nivel general sigue expresando que aunque en cada jornada los números varían, en el período de 7 días siguen siendo similares y mostrando que la circulación del virus es intensa justo en momentos en que vuelve la actividad escolar.

Los cierto es que ya son siete semanas seguidas en que la cantidad de contagios nuevos se ubican entre los 700 y 800 casos, una incidencia muy superior a noviembre y diciembre de 2020, los períodos de menor circulación del virus después de alcanzado el pico de casos.

La característica fundamental que la pandemia tuvo en los últimos 49 días en La Plata fue la de un "amesetamiento alto" que se extiende incluso desde los últimos días de enero. Antes de esas jornada se había registrado el segundo pico de la pandemia: en las dos semanas entre el 4 y el 17 de enero hubo las cifras se ubicaron en torno a los 1.100 casos.

Desde entonces, salvo la semana del 15 al 21 de febrero, marcado por el feriado doble de Carnval, cuando se notificaron 669 pacientes nuevos, los número siempre estuvieron por encima de los 700 casos semanales.

Fueron 808 entre el 25 y el 31 de enero, bajó a 793 entre el 1 y el 7 de febrero, volvió a caer a 768 del 8 al 14, bajó a los 669 en la semana corta posterior y volvió a subir en la última semana de febrero para llegar a los 743 pacientes. Ya en marzo, la primera semana hubo 725 pacientes y en la que acaba de terminar ascendió a 760.

Se dice que la meseta es alta porque se encuentra en los niveles de mediados de octubre, cuando la curva aunque se expresaba en una franca caída de la primera ola, aún estaba lejos de llegar al piso de fines de noviembre y principios de diciembre.

La baja tasa de letalidad que tiene la enfermedad sigue siendo una constante positiva que marca un rumbo distinto a la cantidad de nuevos infectados. En noviembre, el mes con menos incidencia de casos, se registraron más fallecidos que en diciembre, enero y febrero. La evolución fue de 95, 53, 75 y 54 fallecidos respectivamente. 

Es decir que febrero se ubica casi en el mismo nivel que el mes con menos fallecidos desde agosto, cuando el COVID-19 se disparaba en el país. En las dos semana que van de marzo fallecieron 33 personas, 18 en la primera y 15 en el último periodo, pese a que en este caso había arrancado con una preocupante cifra: 11 víctimas fatales el lunes pasado.

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