Una denuncia penal por violencia de género que derivó en una detención, una restricción perimetral y un posterior pedido de mediación que está por resolverse sacude al Consejo Escolar de La Plata. Tiene como víctima a la presidenta de ese cuerpo, Alejandrina Battaglino, y como acusado a un proveedor que presta servicios de mantenimiento en escuelas de la ciudad. El episodio tuvo visibilidad primero en las calles cuando frente al edificio que el Consejo Escolar tiene en 2 entre 42 y 43 un grupo de personas cuestionaba supuestos despidos de empresas, pero adquirió otro cariz cuando la titular de ese organismo expuso en la redes ser víctima de amenazas.
"Tengo miedo, estoy quebrada", dijo Battaglino a 0221.com.ar al narrar la secuencia de los hechos y pidió el respaldo de las autoridades educativas provinciales ya que el presunto agresor es además de proveedor personas auxiliar de la Escuela Técnica 1 de La Plata. "No quiero tener miedo cuando vengo a trabajar", expresó aún conmovida por la situación.
La persona apuntada es Marcelo Contreras, trabajador de una de las empresas contratadas por el Consejo Escolar para realizar tareas de mantenimiento en las escuelas de la ciudad. El hombre fue demorado este miércoles después de una segunda protesta en la que habría amenazado a la denunciante con que la iba "a reventar" y a "prender fuego el lugar". La causa penal la lleva adelante la fiscal Cecilia Cordfiel, titular de la UFI 15.
La presidenta del Consejo explicó que en uso de sus atribuciones, hacía algún tiempo que venía reduciendo el volumen de trabajo a la empresa donde trabaja Contreras (cuyo responsable es un hermano) debido a las quejas que había recibido de los directores de los establecimiento por la calidad de las labores y reparaciones. "Estábamos preocupados por su desempeño y ya lo habíamos charlado varias veces -dijo- y ya en algunos casos se había comportado al borde de las amenazas".
"Yo entiendo la necesidad de ellos de trabajar, pero yo tengo la responsabilidad por las escuelas", dijo y explicó que empezó a darle otro tipo de trabajo, como el corte de pasto. Sin embargo la escalada de reclamos fue creciendo hasta el miércoles 17 de febrero, cuando quemó gomas y cortó la calle 2, planteando que hay un despido. La presidenta justifica su posición: "El Consejo Escolar tiene autonomía para contratar a gente que realice trabajo de calidad en un organismos público, que es ni más ni menos que una escuela".
El reclamo se repitió el último miércoles (24 de febrero). "Vino bastante ofuscado, trajo familias, nenes. Le pedí que entrara él a una reunión conmigo, le expliqué mis motivos y empezó a cuestionarme de manera agresiva hasta que me amenazó y dijo que iba a prender fuego todo".
Battaglino encuadra la situación que sufrió en un contexto de violencia de género. "Esto de ser mujer, creen que gritando te llevan por delante. Y en esto soy muy cuidadosa porque considero que nadie es merecedor de un maltrato, pero las mujeres en cargos de funcionarios sufrimos esto en todos los lugares, y acá está agravado porque yo represento a un montón de mujeres porque llegué acá porque me eligieron".
"La realidad es que nunca me pasó que un hombre me gritara y me dijera las cosas que me dijo este señor y estoy convencida de que si en lugar de una mujer sale un hombre a hablar, habla y está todo bien, pero conmigo se hizo el guapo muchas veces, incluso llamándome por teléfono. Entonces estoy en una situación de temor y lo considero violencia de género. Estoy desconcertada porque nunca me había pasado, pero sé que tantas mujeres pasan lo mismo, tanto en las instancias laborales como en todos lo ámbitos", continuó la funcionaria y dijo que por eso no piensa dejarlo pasar.
Ante la instancia de medición que le piden, la titular del Consejo, que fue electa en 2019 como tercera en la lista de Julio Garro, dice ser "dialoguista" y no está negada, pero a la vez reconoce tener temor. "Estoy quebrada, estoy con miedo, porque uno nunca no sabe qué puede pasar", dice y agrega: "No quiero sufrir, no quiero tener miedo cuando vengo a mi lugar de trabajo, ni quiero mis compañeras de trabajo tengan miedo porque el otro día muchas de ellas se sintieron amenazadas y no se animan a hacer la denuncia ni a presentar nada. Yo las entiendo y las apoyo y por eso también estoy haciendo esto".
La presidenta del Consejo Escolar también pide el respaldo de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense porque además de proveedor es auxiliar en la Escuela Técnica Nº 1, lo cual implicaría una "incompatibilidad de funciones".