A mediados de semana, una invasión de mosquitos llegó a la región para quedarse y ningún método parece ser suficiente para protegerse contra el ataque de estos molestos insectos. Si bien cada persona tiene sus preferencias, no todas las medidas tienen el mismo grado de efectividad. La principal recomendación de los expertos para protegernos de ellos es, sin dudas, utilizar repelente.
Esto, sumado a otras precauciones (vestir ropa que cubra brazos y piernas, tapar recipientes, piletas y no dejar restos de agua al regar las macetas), ayuda a evitar su proliferación.
No obstante, un estudio publicado en la revista Journal of Insect Science por investigadores de la Universidad de Nuevo México en Estados Unidos, afirma que ninguno de los once productos que analizaron resultó 100% efectivo.
Sin embargo, los que obtuvieron mejores resultados son dos: los aerosoles que contienen DEET y aquellos con aceite de eucalipto de limón (OLE, por sus siglas en inglés). Estos productos, señala el estudio, redujeron la atracción de mosquitos en 60%.

Los profesionales pusieron a prueba los repelentes colocando una "carnada humana" dentro de un túnel de viento, cerca de una jaula de mosquitos. De esta forma, analizaron cuánto se acercaban los insectos a la persona, la cual estaba protegida con distintos repelentes por un período de 15 minutos.
Las velas de citronella, por ejemplo, demostraron un efecto nulo. Es más, mostraron el efecto contrario, según dicen los investigadores, aunque esta diferencia negativa no fue lo suficientemente grande como para considerarla significativa.
Los métodos de protección portables, como las pulseras, resultaron completamente inefectivos. Esto puede ser, dicen los científicos, debido a que la cantidad de repelente que contienen no es suficiente.

El único dispositivo que mostró resultados fue un repelente de mosquito portable OFF!, que distribuye el insecticida (metoflutrina) alrededor de quien lo usa sin necesidad de aplicar el repelente directamente sobre el cuerpo.